Aprobación de la instalación de toldos en Constitución.

El Ayuntamiento de Sevilla prueba una nueva solución para ganar sombra donde hace años desaparecieron los árboles

Sevilla prueba nuevas velas para ampliar la sombra en la Avenida casi veinte años después de perder su arbolado

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Sevilla, la Avenida de la Constitución, la Puerta de Jerez y el tranvía vuelven a situarse en el centro del debate urbano sobre cómo combatir el calor en una de las zonas más expuestas de la ciudad.

El Ayuntamiento pondrá en marcha este verano una prueba con un nuevo sistema de velas que pretende aumentar la superficie de sombra en el tramo más próximo a la Puerta de Jerez, una reivindicación recurrente desde la remodelación de la avenida y la desaparición de buena parte del arbolado que existía antes de la llegada del tranvía.

La propuesta busca corregir las limitaciones de la solución aplicada el pasado año, que recibió críticas por concentrar la cobertura sobre el recorrido del tranvía y dejar amplias zonas peatonales sin protección suficiente frente al sol.

El nuevo diseño plantea la instalación de velas sujetas directamente entre las fachadas de los edificios, eliminando la necesidad de postes verticales y ampliando la superficie sombreada.

Según la información avanzada por Diario de Sevilla, el sistema elegido utiliza un tejido ligero y una estructura más rígida que otra alternativa estudiada durante el proceso de selección. El objetivo es conseguir una sombra más continua y estable en una de las principales arterias turísticas y comerciales del casco histórico.

Un ensayo para resolver un problema que arrastra la ciudad desde 2007

La falta de sombra en la Avenida de la Constitución no es una discusión reciente. El debate acompaña a la ciudad desde 2007, cuando concluyeron las obras de peatonalización y la implantación del tranvía.

Aquella transformación urbana redujo el tráfico rodado, creó nuevos espacios para peatones y bicicletas y mejoró la protección del entorno monumental de la Catedral, pero también eliminó una parte importante de la vegetación que proporcionaba frescor natural.

Desde entonces, distintos gobiernos municipales han estudiado fórmulas para paliar las altas temperaturas que se registran durante buena parte del año. Sin embargo, la complejidad técnica y patrimonial del entorno ha dificultado una solución definitiva.

La nueva propuesta obliga además a obtener autorización de los propietarios de los inmuebles donde se instalarán los anclajes. La colaboración de las comunidades y titulares de las fincas resulta imprescindible para desplegar el sistema. Cuando no existe permiso, aparecen interrupciones en el recorrido sombreado que los técnicos denominan “calvas”.

El proyecto tampoco podrá extenderse a la fachada de la Catedral. La protección integral que posee el monumento impide realizar perforaciones o intervenciones de este tipo sobre sus muros. Esa limitación condiciona cualquier actuación futura en uno de los espacios más sensibles del centro histórico sevillano.

La sombra natural sigue siendo la gran asignatura pendiente de Sevilla

Aunque las nuevas velas pueden aliviar parcialmente las altas temperaturas, urbanistas, colectivos vecinales y numerosos especialistas llevan años insistiendo en una idea que vuelve a aparecer cada verano: la sombra más eficaz sigue siendo la que proporcionan los árboles.

La pérdida de ejemplares frondosos en distintos puntos de Sevilla ha coincidido con una expansión de superficies pavimentadas y espacios con escasa vegetación. El resultado es una mayor acumulación de calor en calles y plazas durante los meses más cálidos.

La comparación resulta especialmente visible en zonas donde sobreviven grandes árboles. Allí las temperaturas percibidas son sensiblemente más bajas y la estancia en el espacio público resulta más cómoda incluso en las horas centrales del día.

Frente a esa realidad, muchos expertos defienden que la planificación urbana debe incorporar más arbolado de gran porte y menos superficies dominadas por el cemento.

La discusión no se limita a la Avenida de la Constitución. El debate afecta a numerosos barrios donde vecinos reclaman actuaciones de renaturalización capaces de reducir el impacto de las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas.

El reto de ampliar la sombra sin alterar el patrimonio

El ensayo que comenzará este verano servirá para comprobar si el nuevo sistema responde a las expectativas planteadas por el Ayuntamiento. Si los resultados son positivos, la superficie sombreada podría ampliarse en próximos años a otros tramos de la avenida.

Los postes y toldos utilizados en 2025 serán reutilizados en otra zona de la ciudad, mientras que la nueva fórmula aspira a integrarse mejor en el paisaje urbano al eliminar elementos verticales y reducir el impacto visual sobre el entorno monumental.

La prueba llega después de casi dos décadas de debate sobre una de las principales carencias de la gran avenida peatonal de Sevilla.

La ciudad busca una respuesta inmediata frente al calor, mientras continúa abierta una discusión de fondo: cómo recuperar más espacios verdes y más sombra natural en una capital donde las altas temperaturas condicionan cada vez más la vida cotidiana.

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