Cómo actúan los ladrones del 'hurto cariñoso' detenidos en Sevilla: víctimas mayores y robos invisibles
Cae una red de “hurtos cariñosos” en Andalucía tras una operación clave de la Policía Nacional
La Policía Nacional ha asestado un nuevo golpe a la delincuencia itinerante tras desarticular parcialmente un grupo especializado en los conocidos como “hurtos cariñosos”, una modalidad delictiva especialmente dirigida a personas vulnerables.
La actuación, desarrollada en varias provincias andaluzas, pone el foco en un fenómeno en aumento que combina engaño, cercanía física y rapidez para sustraer objetos de valor sin levantar sospechas inmediatas.
Detenciones de la Policía Nacional en plena acción y una investigación en marcha
La operación, bautizada como Honey, se ha saldado con la detención in fraganti de dos individuos sorprendidos mientras ejecutaban uno de estos delitos.
Según fuentes policiales, los arrestados están acusados de hurto, robo con violencia y agresión sexual, lo que refleja la gravedad de algunos episodios asociados a este tipo de prácticas.
Durante la intervención, los agentes incautaron diversos efectos cuya procedencia está siendo analizada, además de dinero en efectivo.
La investigación se ha desarrollado durante los últimos meses de 2025 y comienzos de 2026, un periodo en el que se detectó un incremento de casos con un patrón común en varias ciudades andaluzas.
La colaboración entre distintas comisarías ha sido determinante. En concreto, las dependencias policiales de Morón de la Frontera y Alcalá de Guadaíra han trabajado de forma coordinada para identificar a los sospechosos y seguir sus movimientos. Esta acción conjunta ha permitido avanzar con mayor rapidez en la identificación de los implicados.
No obstante, la operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones. Los investigadores consideran que el grupo podría estar formado por más personas que operan de forma itinerante, desplazándose entre diferentes ciudades para dificultar su localización.
Hurto cariñoso: un método basado en la cercanía y el engaño
El denominado “hurto cariñoso” se caracteriza por el uso del contacto físico cercano como herramienta principal para cometer el delito. Los autores simulan confianza o afecto con la víctima, generando una situación de falsa seguridad que facilita la sustracción de objetos personales, principalmente joyas.
Entre las técnicas más habituales se encuentran los acercamientos efusivos fingiendo conocer a la persona, las peticiones de ayuda acompañadas de gestos de proximidad o la colocación de objetos en la víctima como excusa para tocarla.
También se han detectado casos en los que los delincuentes alertan sobre supuestas manchas en la ropa, aprovechando la distracción para actuar.
En algunos episodios, el contacto adquiere un carácter más invasivo, con comportamientos insinuantes que buscan desorientar a la víctima.
Esta combinación de factores hace que, en muchas ocasiones, el afectado no sea consciente del robo hasta minutos después, cuando ya resulta difícil identificar a los autores.
Las personas mayores constituyen el principal objetivo de estos grupos. Suelen ser abordadas cuando caminan solas por la vía pública, en entornos donde la vigilancia es menor y la intervención de terceros resulta menos probable.
Recomendaciones de la Policía Nacional para evitar ser víctima
Ante el aumento de este tipo de delitos, la Policía Nacional insiste en la importancia de adoptar medidas preventivas.
Una de las principales recomendaciones es desconfiar de acercamientos excesivamente efusivos por parte de desconocidos, especialmente si se producen de forma repentina en la calle.
Mantener una distancia interpersonal adecuada es clave para evitar situaciones de riesgo.
Los agentes aconsejan evitar el contacto físico innecesario y rechazar cualquier tipo de objeto o regalo ofrecido por personas desconocidas, ya que puede formar parte de una estrategia de distracción.
Asimismo, se recomienda no exhibir joyas u objetos de valor cuando se transite en solitario, sobre todo en zonas poco concurridas.
La discreción puede reducir significativamente las posibilidades de ser seleccionado como objetivo por este tipo de delincuentes.
En caso de sospecha o intento de hurto, la Policía subraya la importancia de alertar de inmediato a las autoridades.
Una reacción rápida puede facilitar la intervención policial y contribuir a la detención de los responsables, como ha ocurrido en esta operación, que continúa abierta a nuevas actuaciones.