Aviso en la Feria de Sevilla: calor extremo este martes, 40 grados en casetas y cambio radical después
La Feria de Sevilla arranca con 35 grados: calor extremo, riesgo de lluvia y aviso sanitario para los próximos días
La semana grande de Sevilla comienza con temperaturas propias del verano, casetas reforzadas frente al calor y recomendaciones médicas para evitar golpes térmicos en uno de los arranques más exigentes de los últimos años.
Feria de Sevilla: el primer día oficial llega con máximas de verano
La Feria de Sevilla inicia este martes su calendario oficial con la jornada más calurosa de toda la semana, según las previsiones meteorológicas. La Agencia Estatal de Meteorología sitúa la máxima en torno a los 35 grados en la capital hispalense, una cifra inusual para abril y más cercana a los registros habituales de junio o julio.
La sensación térmica será todavía mayor en el recinto ferial. En numerosas casetas, la combinación de toldos, iluminación, cocinas y gran afluencia de público puede elevar el ambiente hasta rondar los 40 grados.
Esa circunstancia ha llevado a muchos responsables a reforzar equipos de aire acondicionado, ventilación y zonas de sombra para aliviar una estancia que se prevé larga e intensa.
El episodio de calor no sorprende del todo, ya que desde el pasado fin de semana las máximas vienen superando los 30 grados en buena parte de la provincia. Hoy martes se perfila como el pico térmico más destacado antes de que el tiempo cambie en la segunda mitad de la semana.
Para quienes acudan al Real desde primeras horas, la recomendación es sencilla: planificar descansos, evitar desplazamientos innecesarios en las horas centrales del día y priorizar espacios frescos siempre que sea posible.
Médicos alertan del riesgo de deshidratación y golpes de calor en la Feria
Especialistas sanitarios han pedido extremar la prudencia ante un arranque festivo marcado por las altas temperaturas. Recuerdan que el calor no solo provoca molestias pasajeras, sino que también puede derivar en cuadros serios si no se adoptan medidas básicas de prevención.
Entre los síntomas más frecuentes aparecen mareos, dolor de cabeza, debilidad, náuseas, sensación de agotamiento o bajadas de tensión. En los casos más graves puede producirse un golpe de calor, una urgencia médica que exige atención inmediata.
Los profesionales insisten en que muchas personas minimizan las primeras señales y continúan caminando, bailando o consumiendo alcohol sin detener la actividad. Ese error puede empeorar la situación en pocos minutos, especialmente después de muchas horas al aire libre o tras una noche con poco descanso.
El consumo de bebidas alcohólicas merece una mención aparte. Los médicos recuerdan que favorece la deshidratación y puede ocultar la percepción real de cansancio o exceso de temperatura. Por ello, aconsejan moderación y alternar cualquier consumición con agua.
También se recomienda vestir ropa ligera y transpirable, descansar con frecuencia y no ignorar ningún síntoma persistente.
Del calor sofocante a la lluvia: así cambiará la semana
Tras el fuerte arranque térmico, la previsión apunta a una progresiva suavización del ambiente. El descenso será más notable a partir del jueves y podría culminar el viernes con máximas cercanas a los 26 grados, además de una probabilidad de lluvia superior al cincuenta por ciento.
Durante el fin de semana las temperaturas volverían a situarse cerca de los 30 grados, aunque sin los extremos del inicio. El escenario sería plenamente primaveral, con alternancia de claros, nubes y posibilidad de chubascos intermitentes.
A ese contexto se suma otro factor habitual en estas fechas: la alergia. Especialistas advierten de niveles elevados de polen, especialmente de olivo y gramíneas, a los que se añaden el polvo del albero y la presencia de animales en el recinto.
Las personas con asma o alergias respiratorias deben mantener su tratamiento habitual, usar gafas de sol o mascarilla si presentan síntomas intensos y limitar la exposición en los momentos de mayor polinización. Sevilla se prepara así para una Feria cambiante, marcada por el calor inicial y la incertidumbre atmosférica posterior.