Alerta en Sevilla por el auge del 'gas de la risa' entre los jóvenes y sus graves consecuencias
El ‘gas de la risa’ gana terreno en Sevilla: las incautaciones crecen mientras los médicos alertan de daños graves
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El óxido nitroso, popularmente conocido como gas de la risa, ha dejado de ser una presencia ocasional en las actuaciones policiales de Sevilla.
Las intervenciones realizadas durante los últimos años muestran cómo las botellas utilizadas para su consumo recreativo aparecen en zonas de ocio, fiestas y operaciones contra redes de distribución.
A la preocupación de la Policía Local se suma ahora la advertencia de los especialistas del Hospital Virgen del Rocío, que han atendido a jóvenes con daños neurológicos graves relacionados con la inhalación abusiva de este gas.
De medio centenar de botellas a grandes operaciones policiales
La presencia del óxido nitroso en Sevilla se hizo especialmente visible a comienzos de 2025. La Policía Local informó entonces de la intervención de medio centenar de botellas durante dos meses de actuaciones en diferentes zonas de ocio. Junto a los recipientes aparecieron globos y boquillas empleados para inhalar el producto.
El fenómeno, sin embargo, ya había dejado operaciones de mucha mayor envergadura. En septiembre de 2024, la Policía Nacional interceptó un camión que se dirigía a Sevilla con 1.800 kilos de óxido nitroso repartidos en 864 botellas.
Según la investigación, la mercancía podía acabar distribuida en zonas de ocio frecuentadas por jóvenes en Andalucía. El transportista fue detenido y la investigación quedó abierta para localizar al resto de integrantes de la organización.
El gas también ha seguido apareciendo en eventos multitudinarios. Durante la Feria de Abril de 2026, las autoridades intervinieron dos bombonas de óxido nitroso en el entorno del Real.
La tendencia no se limita a Sevilla. El Informe Anual de Seguridad Nacional correspondiente a 2025 señala que las incautaciones de óxido nitroso son recurrentes en España, especialmente durante el verano y en localidades costeras, y advierte de un aumento exponencial desde 2023.
Un producto de venta libre que llega a las zonas de fiesta
El óxido nitroso tiene usos legales en ámbitos como la medicina, la odontología o la industria alimentaria. Su disponibilidad complica la respuesta frente a una utilización recreativa que las fuerzas de seguridad han detectado entre jóvenes.
La Policía Local de Sevilla ha explicado que el producto se comercializa en botellas de distintos tamaños y que en ambientes de ocio puede venderse ya preparado en globos para su inhalación.
Los agentes han llegado a detectar su consumo al volante, una conducta especialmente peligrosa por los efectos inmediatos que puede producir sobre quien lo inhala.
La cuestión plantea además dificultades jurídicas. El óxido nitroso no está incluido en el Código Penal español como una de las sustancias cuya consideración como droga permite aplicar automáticamente el tratamiento penal previsto para los estupefacientes, aunque organismos especializados alertan de los riesgos asociados a su consumo recreativo.
Diez jóvenes ingresados en Sevilla por daños neurológicos
La dimensión sanitaria ofrece uno de los datos más preocupantes. El Hospital Virgen del Rocío comunicó en marzo de 2026 que había registrado en el último año y medio el ingreso de diez jóvenes por consumo abusivo de óxido nitroso. Los pacientes tenían entre 20 y 30 años y necesitaron atención hospitalaria después de inhalar esta sustancia.
Los especialistas advierten de que el uso repetido está relacionado con lesiones neurológicas y puede dejar secuelas permanentes. El gas actúa sobre el sistema nervioso central y sus efectos aparecen con rapidez tras la inhalación. También existe riesgo de asfixia, especialmente cuando su consumo desplaza el oxígeno disponible.
La combinación de disponibilidad, bajo coste y consumo en contextos festivos ha convertido así al óxido nitroso en un nuevo frente para policías y sanitarios.
En Sevilla, las botellas intervenidas y los ingresos hospitalarios muestran que el llamado gas de la risa ya no es únicamente una sustancia detectada de manera puntual en las noches de ocio.