Imagen de la Guardia Civil del descarriamiento en Adamuz.

Adif detectó una anomalía antes del accidente de Adamuz pero el sistema no lanzó ninguna alerta

La alerta que nunca llegó: Adif detectó una anomalía clave antes del accidente de Adamuz y no activó el aviso automático

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La investigación del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, en Córdoba, el pasado 18 de enero sigue revelando datos que apuntan a fallos estructurales en los sistemas de control.

Un informe reciente de la Guardia Civil concluye que existieron señales técnicas previas compatibles con una rotura de vía, pero estas no generaron ninguna alerta automática.

Un fallo detectado en Adamuz pero sin respuesta automática

El informe remitido al Tribunal de Instancia de Montoro señala que el Sistema de Ayuda al Mantenimiento (SAM) registró una alteración eléctrica horas antes del siniestro.

Este comportamiento anómalo era compatible con una fractura en el carril, concretamente en el punto kilométrico 318+681, considerado el epicentro del accidente.

No obstante, dicha anomalía quedó registrada de forma pasiva y no activó ningún mecanismo de alerta.

La razón principal, según los investigadores, es que el sistema de señalización no estaba configurado para emitir avisos automáticos ante este tipo de variaciones.

Esta decisión técnica se habría tomado debido a la supuesta falta de fiabilidad de estas señales, lo que llevó a no exigir su implementación operativa, pese a que las especificaciones del sistema contemplaban la detección de fracturas de vía.

Este hecho ha abierto un debate clave sobre la responsabilidad en la configuración de los sistemas de seguridad ferroviaria.

La Guardia Civil subraya que Adif no obligó a que el sistema funcionara de forma automática, lo que podría haber permitido una intervención preventiva antes del accidente.

Evidencias técnicas que apuntan a una rotura previa en Adamuz

El análisis de los datos eléctricos recogidos en los días anteriores al accidente refuerza la hipótesis de una rotura previa en la infraestructura.

Según el informe, la tensión del circuito de vía se mantenía en torno a los 2 voltios de forma estable. No obstante, a partir de las 21:46 horas del 17 de enero, esta tensión descendió hasta aproximadamente 1,5 voltios, un nivel considerado anómalo.

Esta caída persistió durante varias horas sin que se produjera ninguna acción correctiva. No fue hasta el momento del accidente, ocurrido a las 19:43 horas del día siguiente, cuando la tensión cayó a cero, coincidiendo con el descarrilamiento del tren Alvia con destino a Huelva.

Los investigadores consideran que esta variación prolongada en los valores eléctricos debía haber sido interpretada como una señal de riesgo.

Por ello, plantean la necesidad de determinar si existía la posibilidad técnica de generar una alerta ante estos cambios, especialmente teniendo en cuenta la duración de la anomalía y la gravedad de sus posibles consecuencias.

Investigación en curso y causas descartadas en Adamuz

La Guardia Civil ha centrado su línea principal de investigación en la posible rotura del raíl o de una soldadura defectuosa como origen del accidente. Esta hipótesis se ve reforzada por los datos técnicos y por la ausencia de indicios que apunten a otras causas.

En este sentido, el informe descarta de forma contundente la posibilidad de sabotaje o գործողaciones terroristas.

Igualmente, también se excluye cualquier tipo de negligencia o imprudencia por parte de los maquinistas, lo que desplaza el foco hacia posibles fallos en la infraestructura o en los სისტემას de supervisión.

Además, los agentes consideran “muy altamente improbable” que el accidente fuera provocado por la presencia de un objeto o pieza en la vía.

Esta conclusión se basa en la falta de evidencias físicas que respalden esa teoría y en la coherencia de los datos eléctricos con una fractura estructural.

La investigación continúa abierta y pendiente de nuevos informes periciales, అలాగే de documentación adicional que permita esclarecer con mayor precisión las causas del siniestro.

También se prevé la toma de declaraciones que puedan aportar información relevante sobre el funcionamiento de los sistemas implicados.

En paralelo, este caso ha puesto en el centro del debate la necesidad de revisar los protocolos de seguridad ferroviaria, especialmente en lo relativo a la automatización de alertas y a la interpretación de señales técnicas que, como en este caso, podrían anticipar fallos críticos en la infraestructura.

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