Junto a la calle Sierpes está La Campana.
La famosa zona de La Campana en Sevilla.

Vecinos y conductores, molestos por los cortes en el centro de Sevilla pese a la reapertura de La Campana

El transporte público vuelve a pasar por La Campana mientras avanzan las obras del Tranvibús

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El transporte público ha vuelto a circular por La Campana, uno de los puntos más emblemáticos del centro de Sevilla, tras varios meses de restricciones derivadas de las obras del Tranvibús.

La reapertura no es total, pero sí supone un cambio relevante en la movilidad urbana, ya que el paso queda permitido exclusivamente para autobuses urbanos, taxis, vehículos de carga y descarga y coches acreditados. Esta medida estará vigente, al menos, mientras continúen los trabajos vinculados al nuevo sistema de transporte.

La señalización vertical instalada en la zona deja claro que solo estos vehículos están autorizados a girar a la izquierda desde la Plaza del Duque, una maniobra clave para atravesar este punto neurálgico del casco histórico. El resto del tráfico privado sigue teniendo prohibido el acceso, manteniéndose así el carácter semipeatonal que se ha consolidado tras la reurbanización.

Las líneas 13 y 14 de Tussam ya han recuperado su itinerario habitual. En el trayecto de ida, ambas prolongan ahora su recorrido hasta la parada situada en la Plaza del Duque, mientras que el itinerario de vuelta se inicia nuevamente en la parada de Campana (Sierpes).

Desde ese punto, los autobuses continúan por la calle Santa María de Gracia hasta enlazar con la Alameda de Hércules, restableciendo un eje de movilidad muy utilizado tanto por vecinos como por visitantes.

Una Campana renovada tras meses de obras

La reapertura parcial al transporte coincide con la finalización de una de las fases más visibles de las obras de reurbanización. A finales de diciembre, Sevilla recuperó una Campana peatonal, tras varios meses de trabajos que alteraron de forma notable la actividad comercial y el tránsito por la zona. Durante las fechas navideñas, el enclave comenzó a recuperar progresivamente su pulso habitual.

El espacio luce ahora nuevos adoquines, mucho más nivelados que los instalados en la anterior remodelación de 2013. Esta mejora ha sido especialmente valorada por peatones y personas con movilidad reducida, ya que reduce irregularidades y facilita el paso.

Los nuevos pasos de peatones, realizados con pequeñas piedras calizas, siguen la misma línea estética que se está aplicando en otras calles del centro, como Zaragoza o Méndez Núñez, dentro del plan de renovación urbana impulsado por el Ayuntamiento.

La imagen actual de La Campana refuerza su papel como punto de encuentro y transición entre zonas comerciales, manteniendo un equilibrio entre la prioridad peatonal y el paso controlado del transporte público.

Malestar de vecinos y de conductores por los cortes en el centro

Pese a la reapertura parcial, el contexto general de movilidad en el centro sigue generando malestar entre vecinos y conductores. Las calles cortadas y los desvíos obligatorios continúan complicando los desplazamientos diarios, especialmente en el entorno de la Encarnación, donde no es posible atravesar para enlazar directamente con Plaza del Duque o con Plaza del Museo.

Esta situación afecta también al acceso a garajes privados, lo que ha provocado quejas de residentes que denuncian recorridos más largos y dificultades añadidas para entrar o salir de sus viviendas. A ello se suma la percepción de confusión entre conductores que no están familiarizados con los cambios temporales en la circulación.

Mientras avanzan las obras del Tranvibús, La Campana se convierte así en un ejemplo del equilibrio complejo entre renovación urbana, movilidad sostenible y las necesidades cotidianas de quienes viven y trabajan en el centro histórico de Sevilla.