Trump amenaza el negocio del aceite de oliva en Sevilla, 2.600 millones en exportaciones andaluzas en riesgo
La posibilidad de un deterioro en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y España vuelve a situar a Andalucía en el ojo del huracán económico internacional.
Las advertencias del expresidente estadounidense Donald Trump sobre una eventual cancelación de todas las relaciones comerciales con España han encendido las alarmas en sectores estratégicos.
En Sevilla, uno de los principales polos empresariales y logísticos de la provincia, la preocupación se concentra especialmente en el futuro del aceite de oliva y otros productos clave con fuerte presencia en el mercado norteamericano.
La posible ruptura comercial entre Estados Unidos y España preocupa especialmente en Sevilla, uno de los grandes centros logísticos y empresariales de Andalucía.
Si bien el volumen total de exportaciones andaluzas hacia el mercado norteamericano representa una parte limitada del conjunto económico regional, la amenaza de nuevas restricciones o incluso de una cancelación de relaciones comerciales planteada por Donald Trump podría tener efectos relevantes en sectores estratégicos vinculados a la capital andaluza.
En 2025 Andalucía exportó a Estados Unidos productos por valor de 2.607 millones de euros. La cifra refleja una caída cercana al 17 % respecto al año anterior, motivada principalmente por la bajada de precios en algunos bienes clave como el aceite de oliva o los combustibles.
Pese a ello, Estados Unidos sigue siendo uno de los destinos comerciales más dinámicos para las empresas andaluzas.
La relación comercial adquiere una dimensión particular cuando se observa el peso de determinados productos agroalimentarios.
Las ventas y la repercusión de un bloqueo de Estados Unidos a los productos españoles
El aceite de oliva, emblema económico de amplias zonas de Andalucía y con una importante red empresarial presente en Sevilla, concentra una parte esencial de esas ventas.
Solo en 2025 se enviaron al mercado estadounidense más de 132.000 toneladas, una cantidad que representa la mayor parte del aceite español exportado a ese país.
No obstante, el aumento del volumen no se ha traducido en mayores ingresos. La recuperación de la producción tras campañas de escasez ha provocado una reducción significativa de precios, lo que ha hecho caer el valor total de las ventas.
El resultado ha sido una facturación cercana a los 653 millones de euros, alrededor de un 24 % menos que el ejercicio anterior.
Para el tejido empresarial vinculado a Sevilla, desde compañías exportadoras hasta firmas logísticas del puerto y del aeropuerto, el mercado estadounidense representa además un espacio de crecimiento.
El consumo de aceite de oliva se ha expandido con rapidez entre los consumidores norteamericanos, especialmente en segmentos de renta alta interesados en dietas saludables.
Las previsiones de distintos analistas apuntan a que Estados Unidos podría convertirse en la próxima década en el mayor consumidor mundial de aceite de oliva.
Para las cooperativas y empresas andaluzas perder ese mercado supondría un golpe estratégico, ya que abriría la puerta a que otros países productores ocuparan el espacio dejado por España.
La incertidumbre comercial ya está teniendo efectos en algunas decisiones empresariales. Varias compañías del sector oleícola observan con cautela el escenario político en Washington antes de ampliar inversiones o reforzar su presencia en el país.
El temor es que un endurecimiento arancelario vuelva a repetir el impacto sufrido durante el conflicto comercial relacionado con las ayudas a Airbus.
Otro ámbito afectado es el de la aceituna de mesa, un producto tradicional de la industria agroalimentaria sevillana.
Si bien las exportaciones españolas a Estados Unidos alcanzaron en 2025 unos 157 millones de euros, la cifra sigue marcada por las dificultades generadas por los aranceles impuestos en años anteriores, especialmente sobre la aceituna negra.
Más allá del campo, la economía andaluza también mantiene vínculos industriales con el mercado estadounidense. Empresas del sector de la piedra natural, del material eléctrico o de la industria aeronáutica dependen en distinta medida de ese destino comercial.
Algunas compañías, como la firma Cosentino, concentran allí una parte muy relevante de su facturación global.
En paralelo, los datos muestran una reducción del número de empresas andaluzas que exportan de forma regular a Estados Unidos. En 2025 se contabilizaron algo más de seiscientas compañías activas en ese mercado, una cifra inferior a la del año anterior.
Para muchas firmas sevillanas, el reto consiste ahora en diversificar destinos sin renunciar a un mercado que sigue siendo clave para su estrategia internacional futura inmediata.