Tres municipios sevillanos entran en nivel alto por el virus del Nilo, el mapa que preocupa a Andalucía
Tres municipios sevillanos se suman al nivel alto de riesgo por el virus del Nilo occidental
La Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía, encabezada por Antonio Sanz, ha actualizado la clasificación de riesgo por virus del Nilo occidental (VNO) con la incorporación de tres municipios de la provincia de Sevilla al nivel alto de alerta: Burguillos, Castilblanco de los Arroyos y Benacazón.
Estas localidades se suman a los 117 municipios andaluces que arrancan la temporada en la categoría de mayor vigilancia, trece más que el pasado año.
En contraste, Cantillana es el único municipio andaluz que desciende a nivel medio tras haber figurado en el nivel alto en la campaña anterior. Según explicó el consejero Antonio Sanz, el incremento responde a la detección de circulación del virus en nuevas áreas, lo que exige reforzar los sistemas de anticipación y respuesta.
“La clave está en la coordinación entre administraciones y la capacidad de actuar antes de que aparezcan los casos en humanos”, subrayó.
A nivel autonómico, 117 municipios se encuentran en nivel alto, 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo.
La Junta de Andalucía ha comunicado oficialmente a los ayuntamientos el riesgo asignado y ha desplegado equipos de Salud Pública para colaborar en la actualización de los planes locales de control de plagas, centrados en la eliminación de zonas con agua estancada y el seguimiento de las poblaciones de mosquitos.
En el caso concreto de la provincia de Sevilla, figuran en el nivel alto municipios como Alcalá de Guadaíra, Coria del Río, Utrera, Dos Hermanas, Lebrija o la propia capital, entre otros. En total, más de cuarenta localidades sevillanas se encuentran bajo especial vigilancia.
Programa de vigilancia y control reforzado sobre el Virus del Nilo
El Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores transmisores del VNO, de carácter anual desde 2025, intensifica su actividad durante los meses de primavera y verano, cuando la temperatura y la humedad favorecen la proliferación de mosquitos.
Este año se introduce un seguimiento estrecho de los municipios colindantes con áreas en alerta, ya que se ha comprobado que los mosquitos pueden desplazarse en un radio de hasta 10 kilómetros.
Durante el invierno se mantuvieron activas 40 trampas en las ocho provincias andaluzas, sin detectar circulación del virus. En marzo y abril, el control continúa con 38 trampas centinela en los municipios que estuvieron en alerta la temporada pasada, con revisiones quincenales.
A partir del 1 de mayo, la vigilancia se intensificará con 120 trampas fijas y tres móviles adicionales por provincia, con controles semanales.
En 2025 se registraron cuatro casos humanos de fiebre del Nilo occidental, siete positivos en équidos y tres en aves, además de circulación viral en más de 60 trampas de mosquitos adultos. No hubo fallecimientos.
Estos datos, según la Consejería, demuestran que la detección precoz permite actuar antes de que la enfermedad se propague.
Nuevas enfermedades bajo vigilancia
El Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores amplía este año su alcance al dengue, chikungunya y zika, enfermedades también transmitidas por mosquitos.
En 2025 se diagnosticaron 17 casos de dengue, 14 de chikungunya y siete sospechosos de zika, todos importados de países de Centro y Sudamérica.
Si bien no se han detectado contagios autóctonos, la presencia del mosquito Aedes albopictus en Andalucía obliga a mantener la alerta ante una posible transmisión local.
Entre el 10 y el 12 de marzo, Sevilla acogerá las Jornadas de Vectores del Suroeste, organizadas por la Junta de Andalucía y el Ministerio de Sanidad.
Más de 150 expertos de distintas comunidades autónomas compartirán estrategias de control, con la presentación del programa andaluz como modelo de referencia nacional.
El consejero Antonio Sanz recordó que, además de las medidas institucionales, la mejor prevención sigue siendo evitar la picadura del mosquito: usar repelentes, vestir ropa clara y cubrir las extremidades, instalar mosquiteras y eliminar cualquier acumulación de agua en patios o terrazas.
Síntomas del virus del Nilo occidental
La fiebre del Nilo occidental es una enfermedad causada por un virus que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados.
En la mayoría de los casos, las personas no presentan síntomas o estos son leves, similares a una gripe: fiebre, dolor de cabeza, cansancio y dolores musculares.
No obstante, en un pequeño porcentaje de los casos, especialmente en mayores o personas inmunodeprimidas, puede derivar en formas graves con meningitis o encefalitis, que pueden requerir hospitalización.
Las autoridades sanitarias recomiendan acudir de inmediato al centro de salud ante la aparición de fiebre alta, rigidez en el cuello, desorientación o debilidad muscular, ya que un diagnóstico temprano es clave para evitar complicaciones.