Siete colegios cerrados en Sevilla: la Junta de Andalucía mantiene la alerta tras el temporal
Así queda la educación en Sevilla tras el temporal que ha golpeado Andalucía
El temporal que ha sacudido Andalucía durante la última semana sigue dejando secuelas en la provincia de Sevilla, donde siete centros educativos permanecerán cerrados este martes, 10 de febrero de 2026, por motivos de seguridad.
Si bien la Junta de Andalucía ha optado por mantener la actividad presencial en la mayoría de colegios e institutos, las intensas lluvias, el viento y la crecida de los cauces han hecho imposible garantizar la normalidad en algunas localidades del interior y la campiña sevillana.
Los municipios afectados son Algámitas, Benacazón, Dos Hermanas, Écija, El Castillo de las Guardas y Villaverde del Río, donde los daños en accesos y edificios han llevado a suspender temporalmente la asistencia presencial.
En Algámitas, el CEIP Andalucía Francisco Soria no abrirá sus puertas, mientras que en Benacazón la medida afecta al IES Virgen del Rosario.
En Dos Hermanas, dos escuelas infantiles —La Milagrosa y Nuestra Señora de Valme— mantendrán sus clases de forma telemática.
En Écija, el CEIP El Valle se suma a la lista, junto al CEIP Peña Luenga en El Castillo de las Guardas y el CEIP Alpesa en Villaverde del Río.
Desde la Junta subrayan que se trata de decisiones preventivas adoptadas tras informes técnicos y en coordinación con los servicios de emergencia y los ayuntamientos. El objetivo, insisten, es “evitar desplazamientos innecesarios y proteger a la comunidad educativa”.
En total, son 32 los centros afectados en toda Andalucía, con la provincia de Cádiz como la más golpeada por el episodio meteorológico. Además, varias rutas de transporte escolar se han suspendido ante la imposibilidad de circular con seguridad por carreteras inundadas o con desprendimientos.
Mientras tanto, la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional mantiene un seguimiento diario de la evolución del temporal y de los daños registrados en las infraestructuras.
Las familias, especialmente en los municipios rurales, afrontan una jornada marcada por la incertidumbre, pendientes del cielo y de los comunicados oficiales. En muchos hogares, la enseñanza online vuelve a ser la única alternativa para mantener la continuidad del curso.
Viejos problemas en Gerena
Más allá de las incidencias meteorológicas, el temporal ha puesto de nuevo el foco sobre las carencias estructurales de algunos colegios sevillanos.
En Gerena, unos 500 alumnos del CEIP Fernando Feliú no acudieron a clase este lunes en señal de protesta por el deterioro de las instalaciones. La movilización, convocada por las familias, se centró en el edificio de La Estación, uno de los más antiguos y dañados del complejo educativo.
Las intensas lluvias han provocado filtraciones y humedades que obligaron a clausurar por completo la planta superior del edificio. Los alumnos de cuarto curso, sin aulas disponibles, han tenido que seguir las clases desde casa mediante conexión telemática.
El Ayuntamiento de Gerena ha vuelto a exigir la construcción de un nuevo centro, un compromiso que data de 2019 y que sigue sin concretarse. Desde la Consejería de Educación aseguran que el proyecto “se encuentra en fase final de tramitación”, aunque sin ofrecer plazos para el inicio de las obras.
Riesgo en El Viso del Alcor
En El Viso del Alcor, el IES Blas Infante también ha tenido que cerrar sus puertas por los daños sufridos durante el temporal.
Parte del techo del pabellón deportivo se desprendió, lo que llevó a los servicios de emergencia a recomendar el cierre inmediato del centro. Según el Ayuntamiento, la situación representa un “riesgo potencial” no solo para los alumnos y docentes, sino también para los usuarios de la instalación deportiva municipal contigua.
Fuentes municipales destacaron la rápida actuación del equipo directivo y del profesorado, que desde los primeros incidentes trabajaron para garantizar la seguridad del alumnado.
El pasado jueves se produjo un nuevo desplazamiento de parte de la cubierta, lo que aceleró la intervención de los técnicos. Una empresa constructora ha valorado los daños en unos 40.000 euros, una cantidad que el propio instituto podría destinar a una reparación urgente.
Estos episodios reflejan cómo el temporal ha servido para visibilizar un problema de fondo: la fragilidad de las infraestructuras educativas en buena parte de la provincia.
Los daños por viento y lluvia no solo evidencian los efectos de un fenómeno meteorológico extremo, sino también la falta de mantenimiento y de inversión en centros escolares que llevan años esperando reformas o nuevas construcciones.
En una semana en la que el calendario escolar vuelve a alterarse por causas climáticas, la comunidad educativa sevillana afronta una doble preocupación: la del mal tiempo y la de unos edificios que, en muchos casos, ya mostraban grietas antes de que llegara la tormenta.