Desprendimiento de la calzada por las lluvias y operarios trabajando.
Carretera afectada por las lluvias.

Sevilla respira tras las borrascas, el plan del alcalde Sanz para reparar la ciudad

Sevilla recupera la normalidad tras las borrascas, pero mantiene activo el Plan de Emergencias por precaución

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La ciudad de Sevilla avanza hacia la normalidad tras los intensos temporales de las últimas semanas. Sin embargo, el Plan de Emergencias Municipal (PEM) continúa activo en su Nivel 1 como medida de precaución, debido al alto caudal del río Guadalquivir, que este lunes alcanzaba los 3.930 metros cúbicos por segundo.

Así lo confirmó el alcalde José Luis Sanz, quien además anunció la inminente puesta en marcha de un plan de asfaltado para reparar los daños ocasionados por las lluvias en calles, avenidas y carreteras de la capital andaluza.

El regidor explicó que la empresa adjudicataria de las obras se encuentra a la espera de que las condiciones meteorológicas mejoren para poder comenzar los trabajos.

“El asfalto no puede aplicarse con humedad, por eso estamos esperando a que deje de llover y la superficie se seque lo suficiente”, indicó.

Según Sanz, las labores podrían iniciarse a finales de esta semana, siempre que la meteorología lo permita. Mientras tanto, los equipos municipales continúan desplegados por toda la ciudad realizando tareas de parcheo y reparación provisional en los puntos más afectados, con el fin de garantizar la seguridad y la circulación.

Aunque el alcalde insistió en que la situación actual es de “total normalidad”, el mantenimiento del Plan de Emergencias responde a una estrategia de prevención ante eventuales crecidas del Guadalquivir.

Los técnicos municipales y de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) monitorizan de manera constante el nivel del río, que presenta una tendencia descendente tras el paso de las borrascas.

“Todo indica que el caudal seguirá bajando y que la cantidad de agua prevista no será relevante”, aseveró el primer edil, quien agradeció el trabajo de los servicios de emergencia y mantenimiento.

Entre las prioridades del Ayuntamiento figura también la mejora de la SE-20, la ronda norte de la ciudad, cuya reurbanización y ajardinamiento llevan meses planificados. Los daños provocados por las lluvias han retrasado el calendario previsto, pero el Consistorio confía en retomar las obras “en las próximas semanas”.

Este eje viario, de alto tráfico, será uno de los puntos donde se concentren los primeros trabajos de asfaltado.

Estudio de soluciones en Sevilla

El Ayuntamiento, además, estudia soluciones técnicas para mitigar el riesgo de inundaciones en caminos y zonas rurales como Valdezorras, afectadas por el desbordamiento de arroyos secundarios.

“Queremos que los caminos puedan reabrirse cuanto antes y, sobre todo, que no vuelvan a quedar inutilizados con cada episodio de lluvia intensa”, señaló Sanz.

Tras las inspecciones realizadas durante los últimos días, la mayoría de los parques y jardines de la capital ya han sido reabiertos al público. No obstante, el cementerio municipal permanece cerrado al haberse detectado daños graves en más de 60 árboles, cuya tala será necesaria para garantizar la seguridad de los visitantes y trabajadores.

En cuanto a las instalaciones públicas, el alcalde destacó que Fibes, el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, “funciona con normalidad” y que el reciente desbordamiento del arroyo Tamarguillo no provocó daños en su sistema eléctrico. Los técnicos, añadió, trabajan ya en medidas preventivas para evitar incidentes similares en el futuro.

Sanz aprovechó su intervención para subrayar que los embalses de la ciudad presentan niveles “muy elevados”, lo que asegura el abastecimiento hídrico hasta el año 2030.

Igualmente celebró el correcto funcionamiento de los tanques de tormenta y colectores, infraestructuras clave que han permitido reducir las inundaciones en los barrios más vulnerables.

Con este balance, el gobierno local busca transmitir tranquilidad a la población sevillana. La capital andaluza encara ahora la fase de reparación y prevención, combinando actuaciones urgentes con inversiones estructurales que fortalezcan su resiliencia ante futuros temporales.