Por qué Tablada no es prioritaria para el Ayuntamiento de Sevilla según José Luis Sanz
Tablada, fuera de la agenda prioritaria del alcalde de Sevilla: el urbanismo se concentra en otras cinco zonas de la capital
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha zanjado de forma tajante el debate sobre el futuro de Tablada.
A preguntas de este periódico, el regidor aseguró este lunes que la urbanización de estos suelos no forma parte de las prioridades de su gobierno local y que el foco de su agenda urbanística está en otros puntos de la capital andaluza.
“Tablada no es un tema que tenga encima de la mesa”, afirmó Sanz, quien enumeró cinco desarrollos urbanísticos en los que se concentran los esfuerzos municipales como son Higuerón Norte, Santa Bárbara, el plan de Martínez Montañés en el Polígono Sur, el de Los Pajaritos y el Distrito Urbano Portuario.
Según detalló el primer edil, estos proyectos suman una previsión cercana a las 30.000 viviendas nuevas para los próximos años, una cifra que constituye el núcleo de la estrategia de crecimiento residencial de Sevilla.
“Esa es la prioridad: cumplir con ese objetivo”, insistió Sanz, desmarcándose de las presiones ejercidas por los propietarios de la Dehesa de Tablada, que recientemente han reabierto el debate sobre su posible urbanización.
Las siete promotoras inmobiliarias que poseen los terrenos argumentan que la ausencia de inundaciones en los últimos años y la posibilidad de construir un muro de defensa de varios metros entre la antigua pista de aterrizaje y el río permitirían convertir el enclave en un “parque equipado metropolitano” con espacio para viviendas, equipamientos deportivos e incluso universidades privadas.
Pero la propuesta choca frontalmente con las advertencias técnicas y medioambientales de los organismos competentes.
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha reiterado que los suelos de Tablada son inundables y que su urbanización supondría un riesgo grave para la seguridad y la sostenibilidad de la cuenca.
El organismo recuerda que, en situaciones de lluvias persistentes y con los embalses llenos, el río Guadalquivir puede alcanzar un caudal de 7.300 metros cúbicos por segundo, lo que provocaría la inundación natural de esta llanura.
La CHG defiende que estos terrenos deben conservar su carácter de zona de alivio para absorber el exceso de agua y mitigar las avenidas del río, un papel fundamental en la dinámica fluvial y en la prevención de desastres.
Riesgos de construir en zonas inundables en Sevilla
La polémica sobre Tablada reaviva un debate de fondo que afecta a todo el área metropolitana de Sevilla pues el peligro de edificar en suelos expuestos a inundaciones.
La propia CHG, junto con investigadores de la Universidad de Sevilla, ha alertado en múltiples ocasiones de los riesgos que conlleva alterar las zonas de desbordamiento natural del río.
Las crecidas del Guadalquivir, aunque infrecuentes, forman parte de un ciclo hidrológico que no puede eliminarse sin comprometer el equilibrio ambiental.
Históricamente, la ciudad ha convivido con el agua y ha aprendido a protegerse de sus excesos mediante infraestructuras como el muro de contención de San Jerónimo o el encauzamiento de la dársena.
Sin embargo, los expertos advierten que sustituir los espacios inundables por construcciones supone desplazar el problema hacia otros puntos del cauce y aumentar la presión sobre zonas habitadas.
La planificación urbanística moderna, subrayan, debe integrar la variable climática y no ignorar las proyecciones de episodios meteorológicos extremos.
En este contexto, el mantenimiento de Tablada como llanura de inundación se considera no solo una medida de prudencia, sino también una estrategia de adaptación ante el cambio climático.
Las lluvias torrenciales, cada vez más irregulares, y el aumento de las temperaturas incrementan el riesgo de fenómenos súbitos que podrían poner a prueba la capacidad de absorción del terreno.
Mientras tanto, el Ayuntamiento opta por reforzar los desarrollos ya aprobados y dotarlos de infraestructuras sostenibles. Los proyectos de Higuerón Norte y Santa Bárbara, por ejemplo, incorporan corredores verdes y sistemas de drenaje urbano que buscan compatibilizar crecimiento y resiliencia ambiental.
En el horizonte inmediato, Tablada seguirá siendo un espacio en disputa entre el interés económico y la defensa de un equilibrio ecológico que Sevilla no puede permitirse perder.