Muchos tractores y personas con banderas de España y Andalucía en la Plaza de España.
Tractorada en la Plaza de España.

Miles de tractores colapsarán Sevilla este martes, el campo andaluz se planta contra Bruselas

El rugido del campo llega a Sevilla: miles de agricultores desafían el acuerdo con Mercosur

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Las calles de Sevilla se preparan este martes para una jornada de movilización que no tiene precedentes.

Miles de agricultores y ganaderos, acompañados de cientos de tractores procedentes de distintos puntos de la provincia, recorrerán la capital andaluza a fin de exigir soluciones a una crisis que consideran “estructural y desatendida”.

La protesta, organizada por ASAJA-Sevilla, COAG Sevilla, UPA Sevilla y Cooperativas Agro-alimentarias de Sevilla, no busca esta vez colapsar los accesos a la ciudad, tratan de entrar en ella para visibilizar su malestar en el corazón institucional: la Plaza de España, sede de la Subdelegación del Gobierno.

La movilización contará con cinco columnas principales, que partirán de Isla Mayor, Los Palacios y Villafranca, Carmona, Salteras y Alcalá del Río.

Desde primera hora de la mañana, los tractores recorrerán vías clave como la avenida de la Palmera, el Paseo de Colón o la avenida de Carlos III, para confluir en un gran acto final sobre las 11:00.

La logística ha sido coordinada con las autoridades para minimizar el impacto en el tráfico, aunque se esperan cortes puntuales y una fuerte presencia policial.

Detrás de esta movilización, que forma parte de una ola de protestas agrarias que comenzó en diciembre de 2024, subyace una combinación de viejos y nuevos problemas.

Los agricultores denuncian que los costes de producción siguen siendo “inasumibles”, con precios de combustibles, fertilizantes y maquinaria que superan los niveles previos a la pandemia.

A ello se suma una burocracia excesiva, que según las organizaciones “consume más tiempo que el trabajo en el campo”, y una creciente dificultad para encontrar mano de obra.

A estos males históricos se añaden ahora tres factores que, según los convocantes, agravan la situación: el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, el recorte de la Política Agraria Común (PAC) y los daños provocados por los temporales de los últimos meses.

El momento elegido para la protesta no es casual. Este miércoles el Parlamento Europeo votará las cláusulas de salvaguarda del acuerdo con Mercosur, un pacto que los agricultores consideran una amenaza directa para el campo andaluz.

Mercosur y la competencia con Latinoamérica

Las organizaciones agrarias alertan de que los productos procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay podrían inundar el mercado europeo sin los mismos controles ni exigencias ambientales.

Sectores como el vacuno, los cítricos, el arroz, el azúcar, la miel y la aceituna de mesa serían los más afectados, especialmente en una provincia como Sevilla, cuya economía depende en gran parte de la diversificación agraria. “Competimos con producciones donde los costes laborales y medioambientales son infinitamente menores”, subrayan desde ASAJA.

El impacto del acuerdo también se percibe en productos teóricamente beneficiados, como el aceite de oliva o el vino, ya que los productores europeos deberán esperar años para acceder a la eliminación de aranceles, mientras que los países del cono sur disfrutarán de ventajas inmediatas.

En el caso de la aceituna, el sector español mantendrá un gravamen del 12,6%, mientras que los productos de Mercosur entrarán con tasa cero, una asimetría que las organizaciones consideran “injustificable”.

Otro foco de preocupación es el futuro de la PAC, cuyo marco presupuestario cambiará a partir de 2028.

La desaparición de esta política como fondo independiente dentro del presupuesto de la UE implica que los recursos agrarios se integrarán en los presupuestos nacionales, junto a los fondos de cohesión y otras partidas.

A ello se suma un recorte del 20% en el presupuesto total, lo que supondría una reducción directa de ayudas para miles de explotaciones andaluzas.

Por si fuera poco, los efectos de las últimas borrascas han agravado el panorama. El consejero de Agricultura andaluz, Ramón Fernández-Pacheco, cifró en un 20% las pérdidas de producción, equivalentes a entre 2.500 y 3.000 millones de euros en toda la comunidad.

Los daños en caminos rurales, invernaderos y sistemas de riego han dejado muchas explotaciones en una situación crítica.

Ante este escenario, los productores reclaman medidas urgentes y efectivas, como la declaración de zona catastrófica, la activación de los fondos europeos de emergencia, reducciones fiscales y exenciones del IBI rural.

La protesta de este 10 de febrero se enmarca en una estrategia de presión continuada sobre las instituciones nacionales y europeas. Desde Bruselas hasta Sevilla, el campo andaluz busca que su voz no se diluya entre los despachos.

Este martes, con el rugido de los tractores resonando por las avenidas de la ciudad, pretende recordarle a Europa que sin agricultores no hay futuro.