Sevilla vuelve a mirar al cielo este miércoles 2 de abril, con la certeza de que las lluvias han regresado para quedarse. Tras varios días de sol y temperaturas suaves que trajeron consigo un anticipo de la primavera, la provincia entra ahora en una fase marcada por la inestabilidad meteorológica. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido una previsión clara: se esperan lluvias durante gran parte del día y en casi toda la provincia.
La jornada arrancará con precipitaciones débiles durante la madrugada, concretamente en torno a las 4:00 de la mañana. Las lluvias se mantendrán durante las primeras horas del día, especialmente entre las 8:00 y las 12:00, aunque con menor intensidad. No será hasta bien entrada la tarde, entre las 17:00 y las 20:00, cuando los chubascos ganen fuerza y se conviertan en los más intensos del día.
A pesar del regreso de las lluvias, las temperaturas no sufrirán grandes variaciones. Sevilla vivirá un día con mínimas suaves, en torno a los 12ºC, y máximas que alcanzarán los 22ºC. Esta estabilidad térmica, aunque menos soleada, permitirá que el ambiente no sea especialmente frío, algo que se agradece a las puertas de la Semana Santa.
Previsión para el resto de la semana: paraguas en mano
El panorama meteorológico no parece ofrecer una mejora a corto plazo. Aemet prevé que las lluvias se mantendrán activas durante los próximos días, con especial protagonismo el jueves, cuando la probabilidad de precipitaciones volverá a alcanzar el 100%. Se espera que este día sea el más lluvioso de toda la semana.
El viernes, aunque se abrirán algunos claros, no se descartan episodios de lluvia intensa, con una probabilidad todavía elevada, cercana al 90%. Será una jornada de contrastes, con momentos de sol intercalados con cielos muy nubosos.
El sábado, por su parte, podría marcar el inicio de una ligera mejora. Las previsiones apuntan a una reducción en la frecuencia de las lluvias, aunque la inestabilidad persistirá, con un 80% de posibilidades de precipitaciones. El domingo continuará en esa misma línea, con cielos cubiertos y un 70% de probabilidad de lluvia, antes de que el lunes asome como el primer día con condiciones más estables.
Contraste con el fin de semana pasado
Estas previsiones contrastan con el ambiente primaveral del último fin de semana, donde el sol fue protagonista y las temperaturas rondaron los 25 grados. Muchos sevillanos aprovecharon esos días para disfrutar al aire libre, pero el panorama ha cambiado radicalmente en apenas unas horas.
Ahora, con la llegada de abril, las condiciones meteorológicas se ajustan a la típica variabilidad de la estación. El calor ha dado paso a cielos encapotados, chubascos frecuentes y una atmósfera mucho más dinámica.
Sevilla se despide momentáneamente del buen tiempo y se prepara para varios días pasados por agua. Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, muchos miran al cielo con incertidumbre, esperando que esta racha inestable dé paso pronto a jornadas más soleadas y tranquilas. Mientras tanto, el paraguas será el mejor aliado de los sevillanos durante los próximos días.