Más sombra, parques renovados y refuerzo de limpieza, los cambios visibles en Sevilla
El Ayuntamiento centra su estrategia en mejorar el día a día en calles y zonas verdes con nuevas inversiones y planes de mantenimiento
Desde el cambio de gobierno municipal en junio de 2023, con la llegada de José Luis Sanz a la Alcaldía de Sevilla, las áreas de Parques y Jardines y Limpieza Pública han concentrado buena parte de la actividad y del debate urbano.
Se trata de dos servicios especialmente visibles para la ciudad de Sevilla, donde la percepción diaria del estado de la ciudad influye directamente en la valoración de la gestión política.
El Ayuntamiento de Sevilla ha impulsado diversas actuaciones que abarcan desde la plantación de arbolado hasta la modernización de la limpieza de las calles, con un papel destacado de la delegada responsable, Evelia Rincón.
El nuevo ejecutivo municipal encontró una ciudad marcada por desafíos habituales en grandes entornos urbanos del sur europeo con los típicos episodios de calor extremo, envejecimiento del arbolado, desgaste de zonas infantiles y críticas recurrentes sobre la limpieza de calles y contenedores.
La respuesta municipal, según las líneas de actuación desarrolladas desde el año 2023, ha buscado combinar intervenciones visibles con planes de carácter más estructural.
Uno de los ejes principales en el área de Parques y Jardines ha sido la expansión del arbolado urbano. Las campañas de plantación se han presentado como una apuesta por reforzar la infraestructura verde y mitigar el impacto climático en los barrios, especialmente en zonas con menor sombra.
La incorporación de miles de nuevos ejemplares en distintas fases ha pretendido equilibrar la pérdida histórica de árboles por envejecimiento o incidencias meteorológicas. Estas actuaciones han tenido un claro componente urbano: mejorar el confort térmico y la calidad de vida en el espacio público.
Renovación de zonas verdes en Sevilla y equipamientos
A esa línea se ha sumado la renovación progresiva de áreas infantiles. La sustitución de pavimentos y la actualización de equipamientos, en muchos casos deteriorados por el uso, se ha convertido en una actuación extendida por distintos distritos.
Si bien se trata de intervenciones menos mediáticas que grandes obras urbanas, su impacto es directo en el uso cotidiano de parques y plazas, especialmente para familias. La estrategia municipal ha buscado mejorar los estándares de seguridad sin alterar la identidad de los espacios tradicionales.
Otra actuación relevante ha sido la conservación específica de los parques históricos de la ciudad, entre ellos enclaves emblemáticos como el Parque de María Luisa o los Jardines de Murillo.
En estos espacios, el mantenimiento tiene un componente patrimonial que va más allá del simple cuidado vegetal, ya que incluye elementos ornamentales, fuentes, bancos cerámicos y esculturas.
La creación de servicios centrados en su conservación ha supuesto un cambio en la forma de abordar estos entornos, integrando criterios patrimoniales y técnicos bajo una misma planificación.
Dentro del discurso municipal también ha cobrado protagonismo la puesta en valor del patrimonio arbóreo de Sevilla.
La señalización de árboles singulares y la divulgación de su historia responden a una estrategia que combina educación ambiental, identidad urbana y atractivo turístico. Son acciones que, aunque menos visibles en términos de obra pública, buscan generar una relación más cercana entre ciudadanía y paisaje urbano.
Lipasam y la limpieza de las calles
Paralelamente, el área de Limpieza Pública, gestionada a través de Lipasam, ha sido uno de los frentes más observados. La limpieza ha sido tradicionalmente un tema sensible y muy crítico en la ciudad, y el actual mandato ha articulado buena parte de su estrategia en torno a reforzar recursos y modernizar medios.
La renovación de la flota, con la incorporación de vehículos eléctricos e hidrolimpiadores, ha marcado un giro hacia una gestión más eficiente y menos contaminante. Este tipo de inversión responde tanto a exigencias ambientales como a la necesidad de mejorar el rendimiento operativo.
Además del componente tecnológico, el Ayuntamiento de Sevilla ha incrementado la inversión económica destinada a la empresa municipal.
La inyección presupuestaria y los refuerzos de personal en campañas específicas —como las centradas en desbroce o retirada de restos vegetales— han buscado afrontar problemas estacionales que afectan a la imagen de la ciudad.
Estas actuaciones, aunque temporales, tienen un efecto inmediato en la percepción ciudadana, especialmente en periodos de lluvias o acumulación de residuos orgánicos.
Uno de los cambios menos visibles pero relevantes ha sido la reorganización de los sistemas de inspección y control del servicio.
El refuerzo del seguimiento de incidencias y la digitalización de parte de los procesos apuntan a una gestión más basada en datos y menos dependiente de actuaciones puntuales.
Se pretende dar continuidad al mantenimiento y reducir la variabilidad entre barrios, una de las críticas más recurrentes en años anteriores.
En este conjunto de actuaciones, el papel de Evelia Rincón ha sido central. Como responsable política del área, ha asumido la coordinación de los proyectos en un contexto de alta exigencia pública.
Su gestión se ha caracterizado por priorizar la intervención en el espacio público y por mantener una agenda centrada en la mejora visible de parques, jardines y limpieza.
Desde el punto de vista institucional, su labor ha consistido en trasladar los objetivos políticos del gobierno municipal a planes concretos de ejecución técnica, una tarea especialmente compleja en áreas donde los resultados son permanentemente evaluados por la ciudadanía.
Pero, como ocurre en cualquier gestión, el balance no está exento de debate político. Las actuaciones desarrolladas desde 2023 se enmarcan en un ciclo administrativo donde algunos proyectos pudieron iniciarse o planificarse en etapas anteriores, mientras que su ejecución ha coincidido con el actual mandato.
Este elemento forma parte de la dinámica habitual en la administración municipal, donde los tiempos técnicos y políticos no siempre coinciden.
En términos generales, el periodo 2023-2026 muestra una estrategia municipal orientada principalmente a reforzar las zonas verdes urbanas, mejorar el mantenimiento de espacios históricos y modernizar los servicios de limpieza. El esfuerzo por aumentar recursos y visibilizar intervenciones ha sido una constante en la gestión reciente.