
Los secretos ocultos de la Capilla Real de Sevilla que han salido a la luz tras su restauración
Capilla Real de la Catedral de Sevilla: los nuevos hallazgos que reescriben siglos de historia y arte

La Capilla Real de la Catedral de Sevilla, uno de los espacios más emblemáticos del patrimonio español, ha vuelto a situarse en el centro del interés histórico y artístico tras la reciente intervención de conservación impulsada por el Cabildo catedralicio.
Lejos de tratarse de una mera restauración estética, los trabajos han revelado valiosa información sobre la evolución histórica, artística y litúrgica de este espacio, además de recuperar piezas inéditas y documentar hallazgos que reconfiguran la lectura del conjunto.
El proyecto se enmarca en un plan de conservación preventiva que busca preservar y comprender los procesos de transformación de la Capilla a lo largo de los siglos.
Las actuaciones se han centrado especialmente en el retablo barroco de la Virgen de los Reyes, obra del maestro Luis Ortiz de Vargas entre 1643 y 1649, así como en el baldaquino, la Urna Relicario de San Fernando y los retablos laterales del Ecce Homo y San Antonio. A ello se suman otros elementos litúrgicos y decorativos, como credencias, lámparas y ornamentos, que completan la lectura integral del espacio.
Uno de los resultados más relevantes del estudio ha sido el análisis de las tablas del antiguo tabernáculo medieval de la Virgen de los Reyes, actualmente integradas en el fondo del retablo barroco.
Si bien es cierto que su existencia era conocida, no habían sido examinadas con metodología científica hasta ahora. Gracias a esta investigación se ha podido reconstruir su función original, su relación con el culto y su transformación a lo largo del tiempo.
Para acercar los hallazgos al público, la Catedral ha organizado una exposición temporal abierta hasta el 15 de enero en el Trasaltar Mayor, frente a la Capilla Real. La muestra presenta las tablas restauradas junto a un vídeo explicativo y varios elementos recuperados durante la intervención, ofreciendo una visión didáctica y rigurosa sobre el proceso.
Las labores técnicas, ejecutadas bajo criterios de mínima intervención, han incluido limpieza, consolidación y control ambiental. Durante el proceso se han identificado restos de policromías originales, huellas constructivas y antiguas decoraciones que permiten comprender la configuración primitiva del conjunto y su progresiva transformación hasta la actualidad.
El baldaquino, una joya gótica con raíces en el siglo XIII
El estudio del baldaquino de plata de la Virgen de los Reyes ha aportado descubrimientos excepcionales. Los análisis han permitido remontar su origen a un tabernáculo gótico del siglo XIII, remodelado en 1578 por Hernando de Ballesteros con motivo de la creación de la Capilla Real renacentista y adaptado definitivamente en el siglo XVII.
Según las investigaciones dirigidas por la profesora Laguna Paúl, esta estructura podría corresponder a una obra del orfebre Jorge de Toledo, realizada por encargo del rey Alfonso X el Sabio, como sugiere la cantiga CCXCII.
Este hallazgo refuerza la hipótesis de que la pieza fue concebida como un mecanismo litúrgico destinado a mostrar u ocultar la imagen de la Virgen mediante puertas de plata, un recurso habitual en la devoción medieval que reforzaba el carácter sagrado del culto.
La restauración ha permitido diferenciar con precisión los elementos originales de las añadiduras posteriores. Se ha comprobado que las puertas originales del tabernáculo estuvieron recubiertas con planchas de plata, sustituidas posteriormente por dorados barrocos que alteraron su aspecto primitivo.
Estos datos ofrecen por primera vez una lectura precisa sobre las fases constructivas y estilísticas de la Capilla.
Patrimonio vivo y legado histórico bajo la Catedral de Sevilla
El conjunto de la intervención —documentado exhaustivamente por el equipo técnico de la Catedral— no solo aporta una nueva comprensión estética y funcional del espacio, sino que consolida la Capilla Real como testimonio clave de la historia de España, vinculada al poder real, la monarquía castellana y la devoción mariana sevillana.
La Catedral de Sevilla subraya que todos los trabajos se han desarrollado con máximo rigor científico y respeto patrimonial, combinando investigación técnica, análisis histórico y divulgación pública. El resultado permite a fieles y visitantes acercarse a siglos de historia que permanecían ocultos tras capas de dorados y restauraciones sucesivas.
Más allá de la conservación, los hallazgos confirman que la Capilla Real sigue siendo un espacio vivo, donde la investigación continúa revelando claves esenciales para comprender la evolución del arte, la fe y el poder en la Sevilla medieval y moderna.

