A medida que se acerca la Feria de Abril, los preparativos en el recinto ferial avanzan a buen ritmo. La Calle del Infierno, epicentro de la diversión infantil con atracciones, tómbolas y puestos de comida, contará este año con una importante novedad: el soterramiento de la red eléctrica, una intervención financiada por el Ayuntamiento con 230.000 euros.
Sin embargo, entre los feriantes se respira cierta inquietud. El regreso al formato tradicional, con seis días oficiales de Feria —de lunes a sábado—, ha dejado fuera el ya habitual «Día del Niño», que solía celebrarse el domingo posterior con precios reducidos y fuegos artificiales. En su lugar, las atracciones abrirán, como es costumbre, el fin de semana previo, pero sin descuentos.
“El fin de semana anterior tendremos los cacharritos abiertos, pero en principio no habrá precios especiales”, señala Miguel Ángel Antúnez, presidente de la Asociación de Feriantes de Andalucía. Según explica, los descuentos que se aplicaban en años anteriores eran una cortesía, no una obligación, y este año no están contemplados.
Los profesionales del sector lamentan esta vuelta al formato corto. Consideran que limita el acceso de los ciudadanos a la Feria y reduce las oportunidades para los trabajadores ambulantes. Por ello, desde la asociación defienden la necesidad de impulsar la conocida como ‘preferia’. “Creemos que una ciudad como Sevilla no puede conformarse con solo seis días de feria. Apostamos por que se oficialicen dos fines de semana para ampliar la oferta y facilitar el acceso”, argumenta Antúnez.
El Ayuntamiento ha manifestado su intención de regular la preferia de cara a futuras ediciones, algo que los feriantes ven con buenos ojos si ello implica mayor promoción y respaldo institucional.
Precios estables, pero sin rebajas
En cuanto a los precios, Antúnez asegura que se mantendrán respecto al año pasado, a pesar del aumento generalizado de los costes. Las atracciones infantiles oscilarán entre los 3,50 y 4 euros, mientras que las de adultos rondarán los 5. Las de mayor envergadura, como el Monster o el Ratón Vacilón, podrían alcanzar los 6 o 7 euros.
“No se han incrementado las tasas de ocupación, pero cada año los gastos son mayores. Aun así, haremos un esfuerzo por no subir los precios, porque entendemos la situación de las familias”, afirma.
Una feria más inclusiva
Otra de las iniciativas que se mantiene es la conocida como ‘Feria sin ruido’, orientada a personas con sensibilidad auditiva o neurodivergencias. Durante ciertas franjas horarias —previsiblemente, de lunes a viernes entre las 15:00 y las 19:00 horas—, las atracciones funcionarán sin música ni megafonía para favorecer un entorno más inclusivo.
En paralelo al debate institucional, los sevillanos también opinan sobre el fenómeno de la preferia, cada vez más arraigado pese a no estar oficialmente reconocido. “La preferia va a seguir existiendo mientras no la prohíban”, comenta un asistente habitual. Una costumbre que, guste más o menos, parece haber llegado para quedarse.