Coche de caballo junto a la Real Maestranza.
Coche de caballo al sol de Sevilla.

Los cocheros de caballos estallan contra la nueva ordenanza: “Nos limita sin motivo”

Los cocheros de Sevilla preparan alegaciones contra la nueva ordenanza municipal que regula su actividad

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La futura modificación de la normativa que regula los coches de caballo en Sevilla ha generado inquietud entre los profesionales del sector.

Los cocheros consideran que varias de las medidas planteadas por el Ayuntamiento podrían afectar a su trabajo diario y anuncian que presentarán alegaciones durante el periodo de consulta pública.

Los cocheros de Sevilla han reaccionado con preocupación ante la nueva propuesta de ordenanza municipal que regula el transporte turístico en coches de caballo.

El colectivo, agrupado en la Asociación de Coches de Caballos, considera que varias medidas planteadas por el Ayuntamiento pueden afectar a su actividad diaria y limitar un servicio tradicional del centro histórico.

Por este motivo han anunciado que presentarán alegaciones durante el periodo de consulta pública abierto por el consistorio.

Según explican, algunas restricciones incluidas en el borrador les han sorprendido porque, aseguran, no se corresponden con los problemas reales de movilidad que se registran actualmente en las calles más transitadas de la ciudad andaluza hoy.

Uno de los aspectos que más inquietud ha generado entre los profesionales es la posibilidad de limitar horarios y recorridos con el argumento de reducir posibles colapsos de tráfico.

Los cocheros sostienen que esta justificación no refleja la realidad del sector, ya que actualmente existen noventa y siete licencias en toda la ciudad.

Manuel, cochero con años de experiencia, explica que para que su presencia generara un atasco deberían estar todos los vehículos trabajando al mismo tiempo, algo que rara vez sucede.

Además recuerda que muchas de las paradas habilitadas carecen de infraestructuras básicas para los animales, como zonas de sombra, una reclamación histórica del colectivo desde hace muchos años.

Los representantes de la asociación recuerdan además que el número de licencias se mantiene prácticamente invariable desde hace al menos dos décadas. A su juicio, esto demuestra que el servicio está dimensionado y que su impacto en la circulación es limitado.

Señalan que los verdaderos episodios de congestión suelen producirse durante grandes eventos en la ciudad, como partidos de fútbol, corridas de toros o la Feria.

En esos momentos, explican, el aumento de visitantes y vehículos es lo que realmente provoca dificultades para circular. Por ello consideran injusto que se señale a los coches de caballo como responsables de problemas de tráfico que según sostienen tienen un origen más amplio.

Otro de los puntos que ha causado sorpresa es la falta de reuniones previas con la Delegación de Movilidad para abordar el contenido de la nueva normativa.

Desde la asociación aseguran que durante los últimos meses solicitaron encuentros con responsables municipales, pero que estos no pudieron celebrarse por falta de personal.

Limitaciones de la nueva ordenanza en Sevilla

Los cocheros pensaban que la reforma de la ordenanza estaría centrada principalmente en adaptar el servicio a la legislación vigente sobre bienestar animal, actualizar tarifas o mejorar cuestiones prácticas como la recogida de excrementos.

No obstante, al conocer el borrador, aseguran que descubrieron limitaciones que no esperaban y que podrían modificar de forma notable su jornada de trabajo diaria.

Los profesionales también defienden que el cuidado de los caballos es una prioridad para quienes trabajan en este sector. Explican que los animales son su principal herramienta de trabajo y que mantenerlos en buen estado es fundamental para poder desarrollar la actividad.

Milagros López, integrante del colectivo, subraya que la mayoría de los cocheros presta especial atención a la salud de los caballos y respeta los periodos de descanso en las horas de mayor calor.

Reconoce que, como en cualquier profesión, puede existir algún caso aislado de malas prácticas, pero insiste en que la norma general es el cuidado constante de los animales que requieren revisiones veterinarias y gastos importantes.

En paralelo, algunos trabajadores señalan otra cuestión que consideran contradictoria. Recuerdan que durante la Feria circulan numerosos enganches tradicionales vinculados a las celebraciones y que, en su opinión, no reciben las mismas críticas sobre tráfico o limpieza.

Para los cocheros, esta diferencia refleja que su actividad turística está siendo observada con mayor exigencia pública actual.