La primavera ha irrumpido con fuerza en la capital andaluza, dejando tras de sí un escenario poco alentador para quienes sufren de alergias respiratorias. A raíz de las intensas precipitaciones registradas en las últimas semanas y el ascenso súbito de las temperaturas, los niveles de polen han repuntado con intensidad, desatando ya los primeros síntomas entre la población alérgica.
La doctora Pilar Lara de la Rosa, especialista en alergología en el Hospital Universitario Virgen Macarena y miembro del Comité de Aerobiología Clínica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, advierte que el inusual comportamiento meteorológico ha alterado el calendario de polinización, especialmente en especies como el plátano de sombra, una de las más abundantes en Sevilla. “La lluvia ha provocado un retraso en su polinización, lo que ahora se traduce en una liberación intensa y concentrada de polen en la atmósfera”, explica.
A este fenómeno se suma la inminente floración de gramíneas y olivo, dos de los principales causantes de alergias respiratorias en Andalucía, lo que hace prever un periodo especialmente complicado para los pacientes.
Alergias: entre la predisposición genética y el entorno
Aunque la genética puede influir, la alergóloga aclara que “nadie nace alérgico”: el contacto continuado con agentes alérgenos como pólenes, ácaros o esporas de hongos es fundamental para el desarrollo de la enfermedad. Además, los cambios ambientales están modificando los patrones clásicos de aparición: “Cada vez detectamos más casos en adultos, algo que antes era menos frecuente”, indica Lara.
Prevención y tratamiento: claves para sobrellevar la primavera
Ante este escenario, los especialistas insisten en la importancia de adoptar medidas preventivas. Entre ellas, se recomienda el uso de gafas de sol y mascarillas, evitar ventilar las viviendas en las horas de mayor concentración de polen y emplear filtros HEPA en sistemas de ventilación.
El tratamiento farmacológico, junto con la inmunoterapia específica —conocida popularmente como la «vacuna de la alergia»—, continúa siendo el pilar terapéutico para quienes presentan síntomas persistentes. En este sentido, la doctora subraya la relevancia de acudir al alergólogo ante señales como rinitis, conjuntivitis o crisis asmáticas: “Un diagnóstico precoz y un abordaje adecuado pueden mejorar notablemente la calidad de vida del paciente”.
Más allá del polen: otros alérgenos frecuentes en Sevilla
Si bien los pólenes son los grandes protagonistas de la primavera, no son los únicos responsables de las alergias en la ciudad. En Sevilla es común la sensibilización a los ácaros del polvo doméstico, una alergia que puede mantenerse activa durante todo el año. Asimismo, la alternaria —un tipo de hongo— tiene un peso importante en la aparición de síntomas respiratorios.
Por otra parte, el aumento de animales domésticos en los hogares ha incrementado los casos de alergia a epitelios de perros y gatos, una tendencia al alza en entornos urbanos. En las zonas costeras de Andalucía, en cambio, la elevada humedad favorece la proliferación de ácaros, que allí se posicionan como el principal desencadenante alérgico.
Con el cambio climático y la contaminación ambiental como telón de fondo, los especialistas alertan de que los cuadros alérgicos seguirán creciendo tanto en número como en complejidad. La vigilancia y el asesoramiento médico serán, por tanto, fundamentales para hacer frente a esta nueva realidad.