Las grietas en la vía que podrían ser una posible explicación de la tragedia de Adamuz, las víctimas se elevan a 41 personas
Así se investiga el accidente de tren en Adamuz: la rotura de la vía bajo sospecha
El país sigue estremeciéndose ante una de las peores tragedias ferroviarias de los últimos años. El accidente ocurrido en Adamuz, en Córdoba, ha dejado, según las cifras confirmadas por el ministro de Transportes Óscar Puente, al menos 41 fallecidos y decenas de heridos de diversa consideración.
Todavía se desconocen las causas exactas del siniestro, pero una serie de indicios apuntan a una posible rotura en la vía como elemento clave de la investigación.
El suceso se produjo a las 19:40 horas del domingo, cuando un tren de la compañía Iryo, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid, descarriló en un tramo cercano al término municipal de Adamuz.
Apenas 20 segundos después, un convoy Alvia, procedente de Madrid con destino Huelva, impactó con los vagones o con restos del primer tren. Las imágenes difundidas por los equipos de emergencia muestran varios coches del Alvia completamente volcados fuera de la vía, en una zona de talud, lo que ha complicado las labores de rescate.
El ministro Puente confirmó a los medios que existen “varias roturas de la vía en la zona siniestrada”, aunque admitió que todavía no se sabe si se trata de la causa o de una consecuencia del accidente.
Esta observación coincide con la hipótesis planteada por varios expertos ferroviarios, quienes consideran que una fisura previa en la vía podría haber provocado el descarrilamiento del tren de Iryo. No obstante, tampoco se descarta que las fracturas hayan sido generadas por el impacto o las vibraciones tras el choque.
Fotografías captadas por la Guardia Civil, filtradas horas después del accidente, muestran a dos agentes documentando una rotura visible en uno de los carriles. Según fuentes técnicas consultadas, este tipo de grietas pueden originarse por fallos en la soldadura de los raíles o por fatiga estructural del material, especialmente si se han acumulado incidencias previas en la misma zona.
En los últimos meses, informes internos ya habían registrado hasta ocho incidencias técnicas en el tramo ferroviario de Adamuz, entre ellas anomalías en el sistema de señalización y en los dispositivos de detección de temperatura de vía, lo que refuerza la tesis de un deterioro progresivo de la infraestructura.
Las posibles causas del siniestro: una combinación de factores técnicos y humanos
Aunque las investigaciones aún se encuentran en una fase inicial, los primeros análisis apuntan a un posible fallo estructural en la vía como detonante del desastre. Este tipo de roturas, según ingenieros del sector ferroviario, suelen estar relacionadas con soldaduras defectuosas, tensiones térmicas en el acero o deficiencias en el mantenimiento periódico.
Si una fisura de este tipo no se detecta a tiempo, puede ampliarse rápidamente con el paso de un tren de alta velocidad, provocando un descarrilamiento inmediato.
Otra línea de investigación se centra en la coordinación entre ambos trenes. El corto intervalo de tiempo —apenas 20 segundos— entre el descarrilamiento del Iryo y el impacto del Alvia plantea dudas sobre la eficacia del sistema de señalización y frenado automático.
En circunstancias normales, los sensores deberían haber alertado de la presencia de un obstáculo en la vía y activar la detención inmediata del segundo tren.
Además, la posibilidad de que material desprendido del primer convoy haya invadido la vía contraria es una hipótesis plausible. En ese caso, el maquinista del Alvia habría tenido escasos segundos de reacción, sin margen para evitar la colisión.
Fuentes próximas a la investigación señalan que también se revisará el historial de mantenimiento del tramo, así como las condiciones meteorológicas del domingo, dado que las altas temperaturas registradas en la zona podrían haber afectado la resistencia del acero de los raíles.
Mientras tanto, Renfe, Adif y el Ministerio de Transportes trabajan de forma conjunta para esclarecer los hechos. Los equipos de emergencia continúan en la zona, donde vecinos como Gonzalo Sánchez, uno de los primeros en auxiliar a los pasajeros, relatan escenas de “devastación absoluta”.
La prioridad ahora, subraya el ministro Puente, es “atender a las víctimas y determinar con rigor qué falló en Adamuz”.