Las cámaras de los carriles bus-taxi en Sevilla disparan las multas, así funciona el nuevo control del tráfico
Sevilla refuerza el control del tráfico: más de 22.000 multas al mes por invadir los carriles bus-taxi
Desde la entrada en funcionamiento del nuevo sistema de cámaras de vigilancia en los carriles bus-taxi de Sevilla, el pasado 4 de julio de 2025, la ciudad ha experimentado un notable cambio en la gestión del tráfico urbano.
En apenas siete meses, los dispositivos instalados por el Ayuntamiento de Sevilla han registrado un volumen constante de infracciones: solo en noviembre se tramitaron 22.800 sanciones, cifra muy similar a las 22.750 multas del mes anterior.
El objetivo de esta medida es claro: priorizar el transporte público y reducir la presencia de vehículos privados en los espacios reservados a autobuses y taxis. En su primer mes completo de funcionamiento, entre julio y agosto, las cámaras notificaron 19.389 infracciones, lo que demuestra una rápida respuesta del sistema y una alta capacidad de detección.
Once cámaras estratégicas en puntos críticos del tráfico en Sevilla
El dispositivo de control está compuesto por once cámaras con lectores automáticos de matrículas, conectadas directamente con los servidores municipales de tráfico. Cada una de ellas se ubica en zonas clave de la capital, seleccionadas por su alta densidad de circulación y su papel central en la red de transporte público.
Entre los puntos más destacados figuran Paseo Colón, Ronda de Capuchinos, Puente del Cachorro, Torneo, Recaredo y Enramadilla, entre otros.
Antes de llegar a cada cámara, los conductores se encuentran con carteles informativos que advierten de la “captación de imágenes de vehículos”, garantizando así el cumplimiento de la normativa sobre privacidad y transparencia.
Una herramienta para la movilidad sostenible en Sevilla
La ordenanza municipal de tráfico establece que los carriles bus-taxi son de uso exclusivo para los autobuses de Tussam, los taxis, el transporte escolar y discrecional, los servicios especiales con pasajeros, además de motocicletas y ciclomotores. Circular sin autorización por estas vías conlleva una multa de 260 euros, que puede aumentar hasta un 30% adicional en caso de impago.
Desde el Consistorio hispalense defienden la medida como una herramienta esencial para mejorar la movilidad y fomentar el transporte colectivo.
Según fuentes municipales, el control automatizado permite incrementar la velocidad comercial de los autobuses, reducir los tiempos de viaje y mejorar la puntualidad del servicio, lo que repercute directamente en la calidad del transporte urbano.
Una política en línea con otras grandes ciudades
Esta estrategia de control se alinea con las políticas aplicadas en otras ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Valencia o Granada, donde los sistemas de videovigilancia ya se han consolidado como instrumentos eficaces para ordenar el tráfico urbano.
En Sevilla, la red de carriles reservados alcanza actualmente 46,9 kilómetros, compartidos con taxis, motocicletas y vehículos eléctricos.
Sin embargo, un aspecto particular de la red sevillana es que más del 85% de los carriles no cuentan con separadores físicos. Esta ausencia responde a la necesidad de compatibilizar el tráfico con las zonas de aparcamiento en línea, lo que deja la delimitación exclusivamente en manos de la señalización horizontal y vertical.
Un reto de convivencia entre ciudadanos y tráfico
El balance de sanciones muestra que la convivencia entre el vehículo privado y el transporte público sigue siendo un reto. Aunque las cifras de multas se mantienen estables, el Ayuntamiento considera que la presencia de las cámaras ya ha generado un efecto disuasorio que contribuye a mejorar la circulación en las principales avenidas.
La apuesta por la tecnología y la movilidad sostenible forma parte de un modelo de ciudad más eficiente, donde la prioridad pasa por favorecer el uso del transporte público y reducir la congestión urbana. En este sentido, el sistema de control de los carriles bus-taxi se ha convertido en una pieza fundamental de la estrategia de movilidad de Sevilla.