Estadio de La Cartuja en Sevilla.
Vista del Estadio Olímpico de La Cartuja.

La RFEF cambia la fecha de la final de Copa del Rey 2026 y provoca un problema inesperado en Sevilla

Copa del Rey 2026: la RFEF cambia la fecha de la final y desata un nuevo rompecabezas en el calendario

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El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, ha confirmado durante una intervención en la Universidad de Navarra que la final de la Copa del Rey 2025/26 no se disputará finalmente el 25 de abril, como estaba previsto inicialmente.

La fecha, que coincidía con el cierre de la Feria de Abril de Sevilla, ha sido considerada muy poco práctica tanto por la Federación como por la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y los clubes implicados. Por ello, la organización ha decidido adelantar la fecha del encuentro al fin de semana anterior, concretamente al 18 o 19 de abril, para evitar conflictos logísticos y de seguridad.

Según explicó Louzán, la decisión responde a la necesidad de “buscar las combinaciones adecuadas” que permitan una mejor coordinación adecuada entre competiciones nacionales y europeas. “Facilita muchas cosas, tanto a la Liga, a nosotros, y creo que también a los clubes”, señaló el dirigente, dejando claro que la medida cuenta con el consenso de las instituciones implicadas.

No obstante, el cambio no está exento de polémicas y de consecuencias. La modificación de la fecha implica que el partido de LaLiga EA Sports programado inicialmente para ese fin de semana, el Real Betis–Real Madrid, deberá trasladarse al 25 de abril, que es una fecha que se encuentra con el en pleno desarrollo de la Feria de Abril, uno de los eventos más atractivos y multitudinarios de Andalucía.

Decisión lógica del cambio de fecha de la Final de la Copa del Rey en Sevilla

La decisión, si bien es lógica desde el punto de vista organizativo, genera un nuevo foco de tensión entre el calendario deportivo y las festividades locales. Miles de aficionados verdiblancos, muchos de ellos habituales de la feria, se verán obligados a elegir entre acudir al estadio o disfrutar de las celebraciones.

Igualmente, la Policía Nacional y los servicios municipales tendrán que redoblar esfuerzos de coordinación para garantizar la seguridad tanto en el estadio como en el recinto ferial, que suele congregar a cientos de miles de personas.

A esta situación se suma un posible escenario que podría agravar el problema ya que si el Real Betis Balompié logra avanzar hasta los tramos finales de la UEFA Europa League, la acumulación de partidos podría convertirse en un auténtico quebradero de cabeza.

En caso de que el conjunto verdiblanco alcance los cuartos de final europeos, tendría que disputar el partido de vuelta el 16 de abril, apenas tres días antes de una hipotética final de Copa del Rey el 19 de abril.

Una coincidencia así pondría en riesgo la preparación física y mental del equipo, también el complicar la logística de desplazamientos y entrenamientos. Desde el entorno bético ya se admite que, aunque la situación todavía es hipotética, la planificación se volvería extremadamente exigente si los de Manuel Pellegrini siguen avanzando en Europa.

El calendario del fútbol español vuelve así a situarse en el centro del debate. La acumulación de competiciones nacionales, europeas y las fechas señaladas en el calendario cultural hacen cada vez más difícil cuadrar un calendario equilibrado.

Tanto la RFEF como la Liga deberán publicar en las próximas semanas un comunicado oficial que confirme el nuevo esquema de fechas, aunque el propio Louzán ya ha adelantado que “todo apunta a que la final será el fin de semana anterior”.

Mientras tanto, la expectación crece entre los aficionados, especialmente en Sevilla, ciudad que podría ser escenario indirecto de un nuevo choque entre tradición, fútbol y organización. Lo que parecía una solución práctica para evitar el caos de la feria, ha terminado abriendo un nuevo frente de debate sobre la flexibilidad del calendario y la previsión de la Federación.