La recién aprobada ordenanza de veladores en Sevilla ha despertado preocupación entre hosteleros y asociaciones vecinales del centro histórico, que lamentan la falta de consenso en su elaboración. A pesar de casi un año de trabajo y siete meses de reuniones con diferentes sectores, la normativa deja en el aire el futuro de muchos negocios emblemáticos de la ciudad.
Según datos de la Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia, cerca del 40% de las más de 10.000 terrazas activas en la capital andaluza se verán afectadas por las nuevas medidas, lo que podría poner en riesgo alrededor de 8.000 empleos. Aunque el Ayuntamiento asegura que se ha alcanzado un “equilibrio” entre las demandas de vecinos, empresarios y colectivos ciudadanos, desde el sector hostelero critican duramente los requisitos exigidos para mantener o instalar veladores.
Entre las novedades que introduce la ordenanza, se establecen criterios más estrictos para la ocupación del espacio público. Las terrazas no podrán superar los 100 metros cuadrados, deberán respetar una distancia mínima de paso de 1,80 metros y no podrán invadir zonas verdes ni acercarse a menos de 20 centímetros de los carriles bici. Además, en calles compartidas entre vehículos y peatones, será obligatorio dejar una vía libre de tres metros.
También se endurecen las condiciones del mobiliario: las mesas, sillas y toldos deberán ajustarse a unas dimensiones y materiales específicos, quedando prohibido arrastrarlos para evitar molestias acústicas. La normativa incluye, además, a nuevos tipos de establecimientos, como heladerías o puestos en mercados de abastos.
En cuanto a horarios, se limita la actividad de terrazas hasta las 23:00 horas en zonas acústicamente saturadas, con una hora de ampliación los festivos, y hasta la 1:00 en el resto de la ciudad. Las licencias, por otro lado, dejarán de tener validez trienal y pasarán a renovarse anualmente.
«Establecimientos singulares»
Uno de los puntos más controvertidos es la figura de los “establecimientos singulares”, que fue una de las promesas del actual alcalde durante la campaña. Sin embargo, los hosteleros califican los criterios para acceder a esta categoría como “inviables” y, en palabras del presidente del gremio, Alfonso Maceda, “ningún bar podría cumplirlos”.
La ordenanza contempla además la posibilidad de declarar zonas como «físicamente saturadas», lo que impediría la apertura de nuevas terrazas o la ampliación de las existentes, incluso si cumplieran el resto de los requisitos. Esta decisión requerirá un expediente administrativo y sujeta a exposición pública.
Aunque el Consistorio defiende que la normativa responde a las exigencias de accesibilidad marcadas por la Unión Europea, asociaciones de personas con discapacidad también han mostrado sus reservas. A esto se suma que, según recoge el propio texto, las autorizaciones para instalar veladores “serán siempre en precario” y podrán ser modificadas o revocadas sin derecho a indemnización, si así lo considera el Ayuntamiento.
Aprobada con la abstención del grupo municipal de Vox, la ordenanza ha contado con alegaciones de al menos 22 colectivos o particulares. A juicio del gobierno municipal, se trata de una norma “necesaria y adaptada a la Sevilla actual”, pero su aplicación deja muchos interrogantes abiertos, especialmente para los bares con mayor peso histórico y social en la vida urbana de la ciudad.