La Junta de Andalucía busca erradicar el cáncer de cuello de útero en 2029 con un plan pionero de detección
La Junta de Andalucía amplía el cribado del cáncer de cérvix al grupo de 40 a 49 años para lograr una cobertura total en 2029
La Junta de Andalucía ha anunciado que el próximo mes de marzo pondrá en marcha una nueva fase del programa de cribado poblacional de cáncer de cérvix, que incluirá a las mujeres de entre 40 y 49 años.
Con esta ampliación, el Gobierno autonómico busca alcanzar en 2029 una cobertura del 100% entre las mujeres andaluzas de 25 a 65 años, consolidando uno de los proyectos más ambiciosos en materia de prevención oncológica femenina en España.
El cribado tiene como propósito fundamental la detección temprana de lesiones precancerosas o de tumores en sus fases iniciales, antes de que aparezcan síntomas.
Según los expertos, la mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero están relacionados con la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), una de las infecciones de transmisión sexual más comunes.
“El riesgo de desarrollar cáncer de cérvix debido al virus es 500 veces mayor que el riesgo de cáncer de pulmón asociado al tabaco”, explica el doctor Gabriel Fiol Ruiz, especialista en Ginecología y Obstetricia y presidente de la Sociedad Andaluza de Ginecología y Obstetricia (SAGO).
El especialista subraya además que las mujeres más jóvenes presentan una mayor probabilidad de exposición al VPH, lo que justificó que los primeros grupos en ser incorporados al programa fueran precisamente los de 25 a 29 años.
Con posterioridad se añadió el tramo 60-65 años, y desde entonces, las autoridades sanitarias han ido extendiendo progresivamente el cribado hasta completar los distintos rangos de edad.
Hasta principios de 2026, un total de 121.000 mujeres han participado en las pruebas, lo que equivale a una cobertura del 84% sobre la población objetivo actual.
Según datos facilitados por el consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, el seguimiento y la detección precoz de lesiones en el cuello uterino “permiten reducir la incidencia del cáncer de cérvix hasta en un 90%”.
Igualmente, recalca que la identificación temprana no solo salva vidas, sino que mejora las opciones de tratamiento y curación de las pacientes diagnosticadas.
El programa de cribado en Andalucía combina diferentes pruebas según el grupo de edad. En las mujeres de 25 a 34 años, se realiza una citología cada tres años, siempre que los resultados anteriores hayan sido normales.
Más pruebas en mujeres en Andalucía
A partir de los 35 años, el test del VPH se convierte en la herramienta principal de cribado; si el resultado es positivo, se procede a una citología de confirmación, que permite identificar si existen alteraciones celulares que requieran seguimiento o tratamiento.
Para garantizar la participación de todas las mujeres invitadas, los centros de salud envían recordatorios y facilitan citas a través de los servicios de atención primaria.
La Consejería de Salud y Consumo ha reforzado su estrategia de comunicación y sensibilización, con campañas informativas dirigidas a destacar la importancia del cribado como herramienta de prevención y salud pública.
La Junta prevé incorporar en los próximos meses a más de 700 profesionales sanitarios destinados a reforzar los programas de cribado poblacional de cáncer, entre los que se incluyen los de mama, colon y cérvix.
En la actualidad, el 70% del personal previsto ya está contratado, y se espera completar el equipo antes de que finalice el año. Este refuerzo permitirá ampliar la capacidad diagnóstica de los centros de salud y reducir los tiempos de espera en las pruebas de control.
El objetivo final del plan, en palabras de las autoridades sanitarias andaluzas, es convertir el cribado en una rutina de salud pública plenamente accesible y equitativa, con cobertura universal para todas las mujeres.
La ampliación al grupo de 40 a 49 años representa así un paso decisivo hacia la erradicación del cáncer de cuello de útero como problema de salud pública en Andalucía, una meta que la comunidad aspira a alcanzar antes de finalizar la próxima década.