Imagen de la Guardia Civil de uno de los trenes, el Iryo, de Adamuz.
Uno de los trenes, el Iryo, accidentados en Adamuz.

La Guardia Civil identifica a 41 de las 43 víctimas del accidente ferroviario de Adamuz

Accidente ferroviario en Adamuz: la Guardia Civil identifica a 41 de las 43 víctimas mortales

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El Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ha logrado identificar plenamente a 41 de las 43 víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, en Córdoba, en el que se vieron implicados dos trenes, un Alvia que cubría la ruta Madrid–Huelva y un Iryo procedente de Málaga con destino a Madrid.

El avance en las labores de identificación se ha producido gracias al trabajo conjunto del Centro Integrado de Datos (CID) y del Instituto de Medicina Legal de Córdoba, que desde el domingo coordinan el protocolo de actuación establecido en el Real Decreto 32/2009 para sucesos con múltiples víctimas.

Las identificaciones se han realizado en su totalidad mediante huellas dactilares, un procedimiento que, según fuentes del CID, ha permitido agilizar el reconocimiento de las víctimas y ofrecer respuestas a las familias afectadas.

Con este avance, únicamente quedan pendientes de identificación una persona y el último cuerpo recuperado esta mañana en el vagón cafetería del Alvia, que ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal para su autopsia.

Desde el inicio de las tareas el pasado domingo, los equipos forenses han efectuado 43 levantamientos de cadáveres, de los cuales 42 ya han sido sometidos a autopsia. El reparto de víctimas refleja la magnitud del siniestro: 28 cuerpos pertenecían a pasajeros del Alvia, seis fueron hallados en las vías, seis viajaban en el Iryo, y tres se encontraban entre ambos trenes.

Una vez completada la identificación, las familias son notificadas oficialmente para que inicien los trámites funerarios ante el Registro Civil de Montoro, que emite las correspondientes licencias de enterramiento.

Entre tanto, la cifra de denuncias por desaparición se mantiene en 45, presentadas en las comandancias de Madrid, Málaga, Córdoba, Sevilla y Huelva, según el último balance del CID.

La tragedia de Adamuz y las víctimas

El Centro Integrado de Datos actúa como órgano técnico de coordinación entre los equipos forenses y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reuniendo y supervisando los informes de identificación elaborados por cada institución.

En este operativo participan 27 médicos forenses procedentes de distintas provincias andaluzas —Córdoba, Jaén, Granada, Sevilla y Málaga—, junto con 32 agentes especializados del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, expertos en identificación lofoscópica y genética.

La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro dirige la investigación judicial del siniestro. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) han confirmado que el órgano será reforzado con un juez adicional, un Letrado de la Administración de Justicia y dos funcionarios para agilizar las diligencias.

Paralelamente, el presidente de Renfe ha señalado que “aún no está claro que el Alvia haya chocado con los vagones del Iryo”, por lo que las causas exactas del accidente siguen bajo análisis técnico y judicial.

La búsqueda de Boro, el perro desaparecido tras el accidente

Entre las historias humanas que emergen del desastre destaca la de Boro, un perro mestizo mezcla de Schnauzer y perro de agua, que viajaba en el tren Iryo junto a su dueña y la hermana de ésta, ambas heridas en el siniestro.

Según ha informado PACMA, varios efectivos de la Guardia Civil avistaron al animal en la zona del accidente, pero no lograron capturarlo antes de que se internara en el monte bajo una intensa lluvia.

Desde la mañana de este miércoles, tres miembros de PACMA acompañados por agentes de la Guardia Civil y la portavoz de la familia han obtenido autorización del Ministerio del Interior para acceder al área restringida y continuar la búsqueda.

“Vamos a seguir buscándolo; está asustado, pero no lo hemos capturado ni mucho menos”, explicaron fuentes del partido animalista a Europa Press.

El caso de Boro ha generado una oleada de apoyo en redes sociales, donde cientos de usuarios se han ofrecido para colaborar en su localización.

Mientras los equipos de rescate continúan trabajando en la zona de Adamuz, el país sigue pendiente tanto del desenlace de la búsqueda del perro como del esclarecimiento de las causas de uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en España.