Vacuna contra el COVID.
Vacunación contra el COVID o la gripe en Andalucía.

La gripe dispara la vacunación en Sevilla y deja al Covid en segundo plano

Provincia de Sevilla: récord histórico en vacunación contra la gripe y cambio en la conciencia sanitaria

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La provincia de Sevilla ha dado un paso fundamental en su cultura de prevención sanitaria. La campaña de vacunación contra la gripe 2025-2026 ha alcanzado las 445.462 personas inmunizadas, una cifra sin precedentes que refleja un cambio de mentalidad ciudadana frente a las infecciones respiratorias.

En apenas dos años, la cobertura ha crecido de forma sostenida: 371.334 vacunados en 2024-2025 y 393.372 en 2023-2024, consolidando una tendencia ascendente que destaca en el panorama andaluz.

El aumento de la participación ciudadana se atribuye, según fuentes sanitarias, a la mayor concienciación pública sobre los efectos de la gripe y al eco mediático de los recientes picos epidémicos. Aunque la enfermedad se percibe habitualmente como leve o estacional, su impacto en la población mayor y en los sistemas sanitarios ha motivado una respuesta social más responsable.

Sevilla capital lidera la inmunización

Por distritos, Sevilla capital encabeza el esfuerzo con 176.877 dosis administradas, seguida del Aljarafe (80.492), Sevilla Sur (85.876), Sevilla Norte (61.659) y Sevilla Este (39.194). Con tres meses aún por delante, las previsiones apuntan a que la provincia podría cerrar la temporada con cifras históricas de inmunización.

El grupo de edad más comprometido con la campaña es el de mayores de 60 años, segmento en el que se concentra la mayor vulnerabilidad ante complicaciones respiratorias. En total, 277.866 personas entre 60 y 69 años y 178.449 mayores de 70 ya han recibido la vacuna.

Si bien en menor medida, la vacunación infantil también avanza: 43.298 menores de entre 0 y 4 años han sido inmunizados.

El Covid-19 pierde terreno en la prevención ciudadana en Sevilla

En contraste con el entusiasmo frente a la gripe, la vacunación contra el Covid-19 muestra una tendencia descendente. Solo 208.431 sevillanos se han vacunado en esta campaña, frente a los 212.287 de la temporada anterior y los 276.045 registrados en 2023-2024.

Seis años después del estallido de la pandemia, la población parece haber relajado la percepción del riesgo. El perfil más frecuente del vacunado frente al coronavirus es el de mujer entre 60 y 69 años, lo que coincide con los segmentos de mayor adherencia a las campañas de salud pública.

El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, ha destacado el “esfuerzo colectivo de los profesionales y la responsabilidad ciudadana”, asegurando que la población diana está cada vez mejor protegida. A nivel autonómico, 1,9 millones de andaluces ya han recibido la vacuna antigripal, mientras que 772.741 han completado su dosis contra el Covid-19.

Evolución epidemiológica y medidas de refuerzo

El contexto sanitario explica parte del repunte vacunal. La incidencia de gripe en Sevilla continúa siendo la más alta de Andalucía, aunque en la última semana ha descendido ligeramente: de 48,5 a 44,2 casos por cada 100.000 habitantes.

Paralelamente el conjunto de infecciones respiratorias agudas ha aumentado de 317,7 a 318 casos, una leve subida que mantiene la atención de los servicios de vigilancia epidemiológica.

La Junta de Andalucía ha advertido que esta campaña es “especialmente virulenta” por la circulación de una variante gripal poco dominante en años anteriores, lo que ha reducido la inmunidad colectiva.

Algunos centros de salud han recuperado el uso obligatorio de mascarilla, y la recomendación de llevarla en centros sanitarios y residencias se ha prorrogado hasta el 6 de febrero, con el objetivo de proteger a los grupos vulnerables y aliviar la presión hospitalaria.

El cambio en la respuesta ciudadana confirma una realidad palpable como es el recuerdo sanitario de la pandemia sigue influyendo en la conducta colectiva, aunque de forma selectiva. Mientras la gripe logra movilizar a la población gracias a su impacto visible y recurrente, el Covid-19 parece haber pasado a un segundo plano, percibido ya como un riesgo asumible.