Señal de obras en carretera auxiliar y maquinaria.
Auxiliar de Kansas City cortada por obras.

La avenida Kansas City de Sevilla afronta meses de caos por dos obras simultáneas

Cortes, desvíos y retrasos: las obras que transforman la avenida Kansas City hasta agosto

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La avenida Kansas City, una de las principales arterias de Sevilla, vive desde enero un auténtico calvario para conductores y peatones.

Dos obras simultáneas impulsadas por el Ayuntamiento de Sevilla y la empresa pública Emasesa están renovando tanto la red de abastecimiento como la de saneamiento, generando cortes, desvíos y notables problemas de movilidad en el distrito San Pablo-Santa Justa.

El primer proyecto arrancó el 19 de enero, en la intersección con la calle El Mirador, con el objetivo de sustituir un tramo de 115 metros de tubería de hierro fundido por una nueva conducción de fundición dúctil.

La intervención contempla la instalación de cuatro válvulas de seccionamiento, la sustitución de seis acometidas existentes y una nueva toma de agua potable.

Con un presupuesto de 51.000 euros más IVA y un plazo de ejecución de ocho semanas, esta primera fase implica también la demolición del pavimento afectado y su reposición posterior con la misma terminación original.

Pero esta no es la única actuación en marcha. Apenas una semana después, el 26 de enero, comenzó una obra de mucho mayor alcance: la renovación completa de la red de saneamiento en la calle Auxiliar de la avenida Kansas City, entre Samaniego y el número 39.

Este proyecto, con un presupuesto de 994.545 euros y un plazo de ejecución de 28 semanas, busca sustituir una red “que ha alcanzado su vida útil”, según informó el Ayuntamiento.

Durante las obras, la vía de servicio de los números impares permanece cortada totalmente al tráfico rodado.

El corte se está realizando por fases para reducir el impacto, aunque las molestias son evidentes: desvíos de líneas de Tussam, reducción de carriles y atascos constantes en horas punta. Las líneas 28 y A8 circulan ahora por la vía principal en sentido Prado, mientras las paradas 533 y 411 han quedado suprimidas.

Como medida provisional, se ha habilitado una parada alternativa junto al puente de la calle Samaniego.

El tránsito peatonal continúa abierto, aunque con interrupciones puntuales en los puntos donde se realizan acometidas o se reponen servicios.

Desde el Consistorio se insiste en que los trabajos son “necesarios” para garantizar el buen estado de las infraestructuras de saneamiento, muchas de ellas instaladas hace más de medio siglo.

Malestar vecinal por las continuas obras en Kansas City en Sevilla

El hartazgo en el vecindario es palpable. Tras los trabajos del tranvibús y las reformas viales del pasado año, los residentes y comerciantes del entorno de San Pablo-Santa Justa aseguran vivir en una obra permanente.

“Cuando no levantan por el tranvibús, lo hacen por las tuberías. Ya no recordamos cómo era circular por aquí sin desvíos”, lamenta Antonio Ruiz, vecino de la zona desde hace tres décadas.

El ruido, el polvo y la dificultad para aparcar son los principales motivos de queja. Algunos negocios, especialmente bares y tiendas situados en la vía auxiliar, aseguran haber notado una fuerte caída en las ventas desde el inicio de los trabajos.

“Hay días que ni siquiera puedes acceder en coche para descargar”, explican desde un pequeño comercio local.

Las asociaciones vecinales reclaman una mejor planificación y coordinación entre los distintos proyectos municipales. “Entendemos que las obras son necesarias, pero no pueden coincidir tantas al mismo tiempo.

Kansas City es una de las principales entradas a la ciudad, y está prácticamente colapsada”, denuncian.

Desde el Ayuntamiento de Sevilla se ha insistido en que los trabajos concluirán en agosto y que una vez finalizados, la avenida contará con una red de abastecimiento y saneamiento totalmente modernizada, nuevo firme y acerados renovados.

“El objetivo es mejorar la calidad del servicio y reducir averías futuras”, indican fuentes municipales.

Mientras tanto, vecinos, conductores y autobuses deberán seguir conviviendo con desvíos, vallas y maquinaria. La avenida Kansas City encara meses complicados, pero imprescindibles para poner al día unas infraestructuras que ya pedían renovación urgente.