José Chamizo, ex Defensor del Pueblo Andaluz, libre de cargos: la jueza archiva la denuncia por abusos sexuales
José Chamizo, ex Defensor del Pueblo Andaluz, queda libre de cargos tras el sobreseimiento de la causa por presuntos abusos sexuales
El antiguo Juzgado de Instrucción número 5 de Sevilla ha decretado el sobreseimiento provisional de la investigación abierta contra José Chamizo, quien ejerció como Defensor del Pueblo Andaluz entre 1996 y 2013.
El sacerdote y activista social había sido denunciado por presuntos delitos de agresión sexual, amenazas y lesiones a cuatro jóvenes migrantes, hechos que la magistrada instructora considera ahora carentes de base probatoria.
Según ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el auto judicial sostiene que “a la vista de la instrucción practicada, no resultan indicios suficientes de la perpetración por parte de los investigados de una acción típica y perseguible”.
En otras palabras, la jueza entiende que no existen pruebas sólidas que sustenten los hechos denunciados, por lo que el procedimiento queda archivado de manera provisional.
La investigación se sustentaba en las declaraciones de los jóvenes denunciantes, quienes comparecieron como testigos protegidos, y en la versión del propio Chamizo.
Las diligencias incluyeron también su detención el 19 de marzo de 2025 por parte de la Policía Nacional, tras una denuncia por un presunto delito de agresión sexual contra varios migrantes.
Aquel día, el sacerdote fue conducido a dependencias policiales y posteriormente puesto a disposición judicial, donde se acogió a su derecho constitucional a no declarar, siguiendo el consejo de sus abogados José Luis Fernández de Pedro y Javier Gimeno. La magistrada, tras evaluar las circunstancias, ordenó su puesta en libertad sin medidas cautelares.
Ya a su salida de los juzgados, José Chamizo negó de forma tajante todas las acusaciones, que calificó de “denuncia falsa motivada por una persona que se quiso hacer con el gobierno de la Fundación Sevilla Acoge”.
Según su versión, detrás de la denuncia se encontraba un exmiembro de esta organización no gubernamental, quien habría urdido la acusación en un contexto de conflictos internos y “luchas de poder” dentro de la fundación.
Chamizo sostuvo entonces que los denunciantes “inventaron historias de contenido erótico” y que “todo se desmontaría poco a poco”, algo que, a la luz del sobreseimiento judicial, se ha confirmado.
José Chamizo
La trayectoria de José Chamizo ha estado marcada por su compromiso con los derechos humanos y la inclusión social. Nacido en Los Barrios (Cádiz) en 1949, fue ordenado sacerdote y ejerció como párroco en La Palma, en Algeciras, y posteriormente en San Roque, donde se destacó por su lucha contra la pobreza y la drogadicción en el Campo de Gibraltar.
Durante aquellos años lideró colectivos ciudadanos contra el narcotráfico y promovió iniciativas de apoyo a familias marginadas.
En 1996, Chamizo fue designado por el Parlamento de Andalucía como Defensor del Pueblo Andaluz, un cargo que ocupó durante diecisiete años. Fue reelegido en dos ocasiones —en 2001 y 2007— hasta su salida en 2013.
Según ha relatado en distintas entrevistas, su relevo respondió a un enfrentamiento político con miembros del Gobierno andaluz de aquel momento, entre ellos Susana Díaz, a quien aludió con dureza tras dejar el puesto.
Tras su salida de la institución, fundó la ONG Voluntarios de otro Mundo, centrada en la atención a menores tutelados por la Junta de Andalucía y a personas sin hogar.
En 2018 asumió la presidencia de Sevilla Acoge, organización dedicada a la defensa de los derechos de los migrantes.
El sobreseimiento provisional, confirmado ahora por fuentes judiciales, supone un respaldo jurídico a la versión de Chamizo, aunque el procedimiento podría reabrirse si apareciesen nuevos elementos de prueba. Pero en el entorno del sacerdote se da por cerrada una etapa que consideran “dolorosa e injusta”.
A sus 77 años, José Chamizo continúa vinculado a la acción social y cultural. Además de su labor humanitaria, es autor de varios poemarios y obras teatrales, representadas por su propia compañía, Mejorana.
Su figura sigue siendo un referente en los ámbitos del activismo social y la defensa de los más vulnerables, una trayectoria que, tras este fallo judicial, recobra su plena dimensión pública y moral.