
Intentó incendiar una residencia de ancianos en Sevilla, la Fiscalía pide 20 años de cárcel
«Vais a morir todos», el aterrador incendio provocado que casi acaba en tragedia en una residencia de Sevilla

Sucedió el Sábado Santo del año 2022, en plena madrugada del 16 de abril, un residente del Centro de Asistencia Vitalia Alcosa RGB, ubicado en el barrio del Parque Alcosa, provocó un incendio con la intención de causar un desastre mortal.
El acusado, un hombre de 48 años y con un 67% de discapacidad reconocida, llevaba días profiriendo amenazas contra los demás internos y el personal del centro. Aquella noche, sus advertencias se materializaron: prendió fuego a su cama con la voluntad, según la Fiscalía, de que las llamas se extendieran por todo el edificio.
El fuego comenzó alrededor de las cinco de la mañana en la habitación 234, en la segunda planta del centro. Según el escrito de acusación, el hombre actuó “de forma intencionada” al encender su colchón con un mechero, “con plena conciencia de que su acción podía causar la muerte” a los residentes y trabajadores que dormían.
La estancia quedó completamente destruida y las llamas amenazaron con propagarse a las habitaciones contiguas, donde vivían personas con movilidad reducida, deterioro cognitivo y dependencia total para realizar las tareas básicas de la vida diaria.
La tragedia no se consumó gracias a la rápida intervención de los Bomberos y la Policía Nacional, que lograron evacuar a decenas de residentes antes de que el fuego avanzara.
Pese a ello, la primera y la segunda planta quedaron afectadas por una densa nube de humo que provocó intoxicaciones leves en doce personas, de entre 34 y 87 años, atendidas por los servicios de emergencia. Entre ellas había once hombres y una mujer, todos con síntomas de inhalación de humo, aunque sin lesiones graves.
Graves amenazas del acusado
Según el Ministerio Público, el acusado había advertido repetidamente de su intención de “matar a todos” los presentes.
En los días previos al incendio, pronunció frases como “vais a morir todos”, “cualquier día vais a morir ardiendo” o “yo hoy te mato”, llegando incluso a repetir las amenazas horas antes de prender fuego a su colchón. Para la Fiscalía, esas expresiones no dejan lugar a dudas sobre la premeditación y la voluntad homicida del acusado.
El escrito de acusación califica los hechos como un delito de incendio en concurso ideal con doce tentativas de homicidio, y solicita una pena de 20 años de prisión.
Igualmente, reclama la imposición de una orden de alejamiento que prohíba al procesado acercarse a menos de 300 metros de las víctimas o comunicarse con ellas durante diez años. Esa medida ya se aplica de forma cautelar desde abril de 2024, cuando el Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla acordó su libertad provisional tras dos años en prisión preventiva.
Aunque la Fiscalía no dirige cargos contra la dirección del centro, sí advierte que “no se adoptaron las medidas de protección necesarias”, especialmente teniendo en cuenta el historial de amenazas del acusado. El juicio está previsto para finales de este mes en la Audiencia de Sevilla, y se espera que las víctimas relaten el miedo y la angustia vividos durante aquella madrugada.
El suceso dejó al descubierto la vulnerabilidad de los espacios que acogen a personas dependientes y la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad y supervisión en este tipo de instalaciones.
Lo que pudo haber sido una tragedia colectiva fue evitado por minutos, gracias a la respuesta de los equipos de emergencia, pero el episodio ha quedado grabado como una de las noches más oscuras que Sevilla recuerda en un Sábado Santo.

