Gran operación de la Policía Nacional en el Cerezo, detienen a tres personas y registran a un centenar
Amplio despliegue policial en el Cerezo con cien identificados y tres detenidos en la operación Brezo 2
La Policía Nacional ha llevado a cabo un nuevo dispositivo de control en la barriada sevillana del Cerezo, en el distrito Macarena, en medio de un clima de creciente preocupación vecinal por la seguridad y tras la aparición de patrullas ciudadanas organizadas por residentes.
La Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo de control e identificación en la barriada sevillana del Cerezo, dentro del distrito Macarena.
En una intervención dirigida a localizar a personas vinculadas con distintos hechos delictivos y reforzar la presencia policial en una zona donde los vecinos denuncian desde hace años problemas de seguridad, suciedad e incivismo asociados a la actividad de aparcacoches ilegales y otros focos de conflictividad.
La actuación policial, denominada Operación Brezo 2, se desarrolló durante la tarde del martes mediante un cierre perimetral de varias calles del barrio que permitió controlar los accesos y realizar identificaciones masivas.
Según la Jefatura Superior de Policía, el objetivo principal era detectar a personas reclamadas por la justicia o relacionadas con infracciones penales recientes registradas en la zona.
En el dispositivo participaron agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, incluidos efectivos del Grupo de Delincuencia Urbana, la Unidad de Prevención y Reacción, la unidad de Caballería y los Guías Caninos.
A este despliegue se sumaron también funcionarios de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, así como policías de la comisaría del distrito Macarena.
El operativo permitió la identificación de un centenar de personas. Durante las comprobaciones, los agentes detuvieron a tres individuos sobre los que pesaban requisitorias policiales y judiciales pendientes.
También se levantaron varias actas por tenencia o consumo de sustancias estupefacientes y se intervinieron dos armas blancas que portaban algunos de los identificados.
Fuentes policiales explicaron que este tipo de actuaciones forman parte de dispositivos periódicos que se desarrollan en distintos puntos de la ciudad con el objetivo de prevenir delitos, localizar a personas reclamadas y reforzar la seguridad en barrios donde se detecta una mayor presión delictiva.
En los últimos meses la Policía Nacional ha desarrollado al menos seis operaciones similares en este entorno urbano, identificadas con nombres como Azahar II, Azahar IV, Geranio I, Dalia I, Epona o Ermita.
En todas ellas se han realizado controles intensivos, entradas y registros autorizados judicialmente y diferentes intervenciones relacionadas con el tráfico de drogas u otras actividades ilícitas.
Seguridad ciudadana y policial para El Cerezo
El refuerzo policial coincide con un contexto social especialmente tenso en la barriada. En las últimas semanas varios grupos de residentes han organizado patrullas vecinales con la intención de vigilar las calles y presionar para que desaparezcan los denominados gorrillas, aparcacoches que solicitan dinero a los conductores a cambio de vigilar sus vehículos.
Estas iniciativas vecinales surgieron como respuesta a una sensación prolongada de inseguridad y a la percepción de que determinadas conductas incívicas se habían normalizado en el barrio.
Algunos residentes aseguran que la presencia constante de aparcacoches ilegales, junto con pequeños delitos y problemas de convivencia, ha deteriorado la vida cotidiana en la zona.
El fenómeno también ha comenzado a reproducirse en otros puntos de Sevilla.
Vecinos del barrio de Su Eminencia han difundido en redes sociales una convocatoria para organizar patrullas similares, aunque en su caso dirigidas a denunciar la venta ambulante ilegal que se concentra en algunas de sus avenidas principales.
La iniciativa plantea una concentración en la estación de Metro La Plata con la intención de recorrer posteriormente varias calles del barrio.
Los promotores sostienen que buscan visibilizar el problema y reclamar mayor presencia policial para frenar esta actividad que consideran perjudicial para el comercio legal y la convivencia.
Mientras tanto, las autoridades mantienen que los dispositivos de identificación continuarán en el distrito Macarena y en otras zonas consideradas sensibles.
El objetivo, subrayan fuentes policiales, es combinar la respuesta inmediata ante los delitos con una estrategia sostenida de control que permita reducir la reincidencia y mejorar la percepción de seguridad entre los vecinos. Según la Policía, los operativos seguirán durante meses.