Varios postes de la línea de Alta Tensión.
Línea alta tensión.

El temporal 'Marta' arrasa líneas de alta tensión en Sevilla y Cádiz, Endesa activa su plan de emergencia

Temporal Marta provoca nuevos daños en líneas de alta tensión en Sevilla y Cádiz  

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El paso de la borrasca Marta, el tercer episodio de inestabilidad atmosférica consecutivo que azota Andalucía, ha dejado un nuevo rastro de daños en la red eléctrica de Sevilla y Cádiz.

Las intensas rachas de viento, las lluvias persistentes y el estado anegado del terreno han comprometido especialmente las infraestructuras de alta tensión, obligando a Endesa a desplegar un operativo de emergencia que ya cumple doce días de trabajo ininterrumpido.

El incidente más crítico se registró en la línea Palacios–Fontanal–Lebrija, de 66 kilovoltios, una arteria esencial del suministro eléctrico en el sur de la provincia sevillana.

En el tramo que atraviesa la zona de Las Marismillas, varias torres metálicas colapsaron bajo el peso del viento y el encharcamiento del terreno. Las estructuras están abatidas en mitad de un paisaje completamente inundado, reflejo del impacto que la borrasca ha dejado en la campiña.

Desde el sábado, un contingente de 40 técnicos especializados trabaja sin descanso para restablecer la estabilidad de la línea.

Las tareas de reconstrucción presentan una dificultad extrema como es el acceso de maquinaria pesada resulta imposible por la falta de firme, y la saturación del suelo impide incluso el fraguado del hormigón necesario para fijar los nuevos apoyos.

Pese a ello el equipo ha conseguido asegurar el tendido provisional y restablecer la conexión en tiempo récord, priorizando el suministro a las localidades afectadas.

El esfuerzo técnico se coordina desde el Centro de Control de la Red de Endesa, una infraestructura digital que permite redistribuir los flujos eléctricos y mantener el servicio incluso en situaciones críticas.

Esta capacidad de reconfiguración, explican fuentes de la compañía, ha sido esencial para minimizar los cortes y garantizar la seguridad de los operarios en zonas de difícil acceso.

La situación no ha sido menos complicada en la provincia de Cádiz. En la línea Barca de la Florida–Tablellina, también de 66 kilovoltios, un árbol de grandes dimensiones cayó sobre el tendido eléctrico, arrastrando consigo las tres fases de los cables conductores.

El siniestro coincidió con el desbordamiento del río Guadalete, cuyas aguas turbulentas discurrían bajo la estructura, imposibilitando las labores iniciales de retirada.

Líneas eléctricas dañadas en Sevilla y Cádiz

Ante el riesgo de accidente, Unidad Militar de Emergencias (UME) se incorporó al dispositivo bajo la coordinación del Puesto de Mando Avanzado instalado en Ronda. Los técnicos de Endesa y los militares actuaron conjuntamente para destensar los cables y evitar un efecto de catapulta durante la operación.

Una vez liberada la línea, el suministro fue redirigido por vías alternativas gracias a la intervención remota del Centro de Control.

El Plan Operativo de Emergencia de Endesa permanece activo en toda la región. Más de un centenar de profesionales, apoyados por vehículos todoterreno, helicópteros y equipos de inspección aérea, mantienen una vigilancia continua para detectar posibles incidencias.

La empresa subraya que su prioridad sigue siendo restablecer el servicio con seguridad y rapidez, garantizando la estabilidad de la red pese a las adversas condiciones meteorológicas.

En paralelo, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha informado de una “tendencia descendente” en los caudales de los principales ríos de la cuenca, tras los máximos registrados a comienzos de semana.

El descenso progresivo de las precipitaciones permitirá reducir el nivel de alerta en varios tramos del Guadalquivir, aunque las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles crecidas locales derivadas del desbordamiento de arroyos secundarios.

La compañía eléctrica mantiene contacto permanente con los ayuntamientos, diputaciones provinciales y la Junta de Andalucía, proporcionando información actualizada sobre la evolución de los trabajos.

Desde la Administración autonómica de Andalucía se ha valorado el esfuerzo de coordinación entre servicios técnicos, cuerpos de seguridad y unidades militares, una cooperación que ha permitido responder con eficacia a un temporal que, según los expertos, podría marcar el cierre de uno de los inviernos más lluviosos de los últimos años.