El misil iraní que preocupa a Europa: por qué Rota y Morón están en el centro del debate
Irán lanza su advertencia a España: qué hay detrás de la amenaza sobre las bases de EE. UU. en Rota y Morón
El reciente aviso del embajador iraní en España, Reza Zabib, sobre una posible respuesta de Irán contra las bases estadounidenses de Rota y Morón si su país fuera atacado desde estas posiciones, ha generado inquietud diplomática y militar.
Pero las capacidades técnicas del régimen de los ayatolás muestran que, pese a su potente arsenal, Teherán carece por ahora de armamento capaz de alcanzar territorio español.
La distancia entre Irán y el sur de la Península Ibérica, superior a los 3.500 kilómetros, excede el alcance probado de los misiles disponibles en su arsenal.
Los expertos coinciden en que el misil de mayor alcance en poder de Teherán, el Soumar, podría alcanzar entre 2.000 y 3.000 kilómetros, aunque su efectividad nunca ha sido verificada de manera independiente.
Se trata de un misil de crucero desarrollado a partir del modelo ruso Kh-55, obtenido en la década de 1990, del que derivan buena parte de las estimaciones sobre su capacidad.
Ninguna fuente militar internacional ha confirmado que el Soumar haya sido probado con éxito a su máximo alcance, lo que reduce la verosimilitud de un ataque directo a bases situadas en España.
Pese a ello, Irán dispone de uno de los arsenales de misiles más extensos y diversificados de Oriente Próximo, con capacidad para amenazar a Israel, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar o incluso partes del sureste europeo.
En los últimos meses, sus drones y misiles han alcanzado bases y objetivos occidentales en la región. Uno de los episodios más recientes fue el impacto de un dron de fabricación iraní en la base británica de Akrotiri, en Chipre, hecho que motivó al Gobierno de Grecia a enviar dos fragatas y dos cazas F-16 para reforzar la defensa de la isla.
¿Qué tipo de armas de largo alcance tiene Irán?
El programa de misiles iraní se articula en tres grandes familias: los Shahab-3 y sus variantes, los Khorramshahr y los Sajjil.
Los dos primeros emplean combustible líquido, lo que requiere más tiempo para su preparación y lanzamiento, mientras que el Sajjil, impulsado por combustible sólido, puede ser desplegado con mayor rapidez.
Ninguno de ellos supera los 3.000 kilómetros de alcance efectivo, un límite que deja fuera de su radio de acción al territorio español.
El Soumar, citado anteriormente, no pertenece a la categoría de misiles balísticos, sino de crucero. Esto significa que su trayectoria es más controlada y precisa, pero también que su alcance depende de la eficiencia de su propulsión y navegación.
Aunque en teoría podría rozar los 3.000 kilómetros, no hay pruebas de que haya alcanzado nunca el Mediterráneo occidental.
Más allá de los misiles, el otro gran pilar del poder ofensivo iraní son sus drones. El país ha invertido de forma sostenida en el desarrollo de aeronaves no tripuladas con fines tanto de reconocimiento como de ataque.
Entre los modelos más destacados se encuentran el Shahed-149, capaz de recorrer hasta 2.000 kilómetros, el Mohajer-6, de prestaciones similares, y el Shahed-136 B, un dron suicida con una autonomía teórica de 4.000 kilómetros.
El Shahed-136, ampliamente empleado por Rusia en su guerra contra Ucrania, ha demostrado una capacidad destructiva significativa gracias a su bajo coste y facilidad de producción.
Su versión más moderna puede transportar ojivas de mayor tamaño, lo que amplía su potencial contra infraestructuras estratégicas o posiciones militares a larga distancia.
Pese a ello alcanzar España desde Irán implicaría un vuelo continuo sobre territorios aliados de la OTAN, algo improbable sin ser detectado o interceptado.
En el ámbito político, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha desmentido categóricamente que las bases de Estados Unidos en territorio español hayan sido utilizadas en ataques contra Irán.
Según sus declaraciones, los aviones cisterna KC-135 que habitualmente operan desde Morón de la Frontera fueron trasladados antes del inicio de cualquier operación.
Igualmente la base naval de Rota dispone de destructores equipados con el sistema antimisiles Aegis, dos de los cuales fueron enviados recientemente al Mediterráneo oriental, en una maniobra preventiva ante la escalada de tensiones.
En definitiva, las amenazas iraníes deben interpretarse más como un mensaje político que como una advertencia militar viable.
Aunque el país persa posee una notable capacidad de ataque regional, sus limitaciones tecnológicas impiden que pueda ejecutar una ofensiva efectiva contra las bases estadounidenses en España sin apoyo externo o sin vulnerar el espacio aéreo de varios aliados occidentales.