Nivel muy alto del cauce del Guadalquivir.
EL Guadalquivir a su paso por Lora del Río.

El alivio en Lora del Río, los vecinos de El Calerín regresan a casa tras la crecida del Guadalquivir

Los vecinos de El Calerín regresan a sus hogares tras la crecida del Guadalquivir: alivio y cautela en Lora del Río

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Después de varios días de incertidumbre y desalojo, los vecinos de El Calerín, en el municipio sevillano de Lora del Río, han comenzado a regresar a sus viviendas.

Los técnicos municipales, tras una exhaustiva inspección, han determinado que no existen daños estructurales de consideración en las casas afectadas por la crecida del río Guadalquivir, lo que permite que unas 50 personas puedan volver a sus hogares.

La prioridad inmediata es iniciar las tareas de limpieza y retirar el fango acumulado, una labor crucial antes de que se endurezca y dificulte los trabajos de recuperación.

La situación, aunque más calmada que en jornadas anteriores, sigue siendo de vigilancia activa. El Guadalquivir continúa en nivel rojo a su paso por Sevilla capital y por el propio término municipal de Lora del Río.

Según el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, la tendencia general es de estabilidad e incluso de un leve descenso de los caudales, aunque no se descartan repuntes puntuales derivados de las aportaciones de agua procedentes de los tramos superiores del río.

Toscano ha subrayado que el sistema de control y seguimiento hidráulico permanece en alerta constante ante posibles cambios en la situación meteorológica.

Paralelamente la movilidad provincial sigue viéndose afectada por los efectos del temporal. Un total de 20 carreteras continúan cortadas o presentan incidencias por acumulación de agua y desprendimientos, lo que complica los desplazamientos en varias comarcas sevillanas.

No obstante comienzan a observarse signos de normalización en el transporte público. El servicio de Cercanías de Sevilla ha restablecido la circulación en las líneas C-1 y C-5, mientras que los trenes de media distancia con destino a Huelva vuelven a operar con normalidad tras varios días de suspensión preventiva.

Desde el Gobierno de España, Toscano ha adelantado que ya se trabaja en la activación de ayudas extraordinarias para las zonas afectadas, una vez concluya el actual episodio de borrascas.

Estas medidas, ha señalado, estarán orientadas tanto a la reparación de infraestructuras públicas como al apoyo directo a familias y negocios damnificados por las inundaciones. El objetivo es “garantizar una recuperación integral y rápida” de los municipios ribereños.

El servicio de emergencias 112 Andalucía ha ofrecido un balance que refleja la magnitud del temporal: desde el pasado 27 de enero se han gestionado 1.952 incidencias relacionadas con las lluvias y las crecidas en la provincia de Sevilla.

Las intervenciones han abarcado desde rescates de personas atrapadas en viviendas o vehículos hasta cortes preventivos de carreteras y refuerzo de diques de contención.

Situación en Lora del Río

En el plano local, el alcalde de Lora del Río, Antonio Enamorado, ha explicado que el Guadalquivir mantiene aún una importante carga de agua, con un caudal medio estabilizado en torno a los 2.800 metros cúbicos por segundo.

Si bien el riesgo inmediato parece controlado, el regidor ha advertido de que el tanque de tormentas del municipio se encuentra cerca de su límite operativo.

Por ello, el Ayuntamiento de Lora del Río ha solicitado la colaboración de 112 Andalucía y de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las tareas de bombeo y prevenir nuevas incidencias si se registran precipitaciones intensas en los próximos días.

La población local, que en su mayoría ha podido regresar ya a sus casas, afronta ahora el desafío de recuperar la normalidad tras un episodio que ha puesto a prueba la resistencia de la comunidad.

El Ayuntamiento de Lora del Río, en coordinación con los servicios de emergencia y las administraciones autonómica y estatal, ha habilitado puntos de atención ciudadana para canalizar las solicitudes de ayuda y coordinar las labores de limpieza.

Aunque la tendencia del caudal del Guadalquivir apunta a la estabilización, la sensación general en Lora del Río sigue siendo de prudencia.

Las familias afectadas saben que, pese a la mejora de las condiciones, la amenaza del desbordamiento persiste mientras las borrascas continúen afectando al sur peninsular.

Mientras, el regreso de los vecinos a El Calerín marca un paso esperanzador en el proceso de recuperación, un símbolo de resistencia frente a la fuerza imprevisible del río que da vida —y a veces zozobra— a toda la campiña sevillana.