Emergencias actuando sobre el tren descarrilado.
Vagones del tres descarrilado.

El accidente que nadie logra explicar en Adamuz deja, de momento, 39 muertos, una vía recién renovada y un tren casi nuevo

Accidente ferroviario en Adamuz: 21 muertos y decenas de heridos tras el choque entre un tren Iryo y un Alvia

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El municipio de Adamuz, en Córdoba. se convirtió este domingo en el epicentro de una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años en España. A las 19:45 horas del 18 de enero de 2026, tres vagones de un tren Iryo, que realizaba el trayecto Málaga-Madrid (Atocha), descarrilaron por causas aún desconocidas e invadieron la vía contraria, por la que circulaba un Alvia con destino Huelva.

El impacto provocó que los dos primeros vagones del tren de Renfe cayeran por un terraplén de cuatro metros, dejando al menos 39 personas fallecidas y decenas de heridos.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se desplazó al lugar del siniestro junto a los responsables de Adif y Renfe para coordinar las labores de emergencia y ofrecer las primeras explicaciones.

En declaraciones a los medios, Puente calificó el accidente de “tremendamente extraño”, señalando que el suceso se produjo “en una recta, en un tramo recién renovado y con un tren prácticamente nuevo”.

“Todos los expertos ferroviarios con los que hemos consultado coinciden en que es un hecho inusual. La vía fue renovada en mayo tras una inversión de 700 millones de euros y el tren Iryo no llega a cuatro años de servicio”, explicó el ministro desde el centro de control de Adif en Madrid.

Según los datos oficiales, en el tren Iryo 6189 viajaban alrededor de 300 personas, mientras que el Alvia 2384, procedente de Madrid-Puerta de Atocha, transportaba 200 pasajeros. En el primer vagón del Alvia se encontraban 37 personas, y en el segundo, 16 viajeros, los más afectados por el impacto directo del convoy de Iryo.

Fallecidos y heridos en el accidente de Adamuz

Las labores de rescate se concentraron en el Polideportivo Municipal de Adamuz, donde se habilitó un centro de emergencias y atención psicológica para los familiares de las víctimas. Más de 150 efectivos de Bomberos, Guardia Civil, Cruz Roja, Protección Civil y 061 participaron en las tareas de evacuación.

Durante la noche, los equipos trabajaron contrarreloj para estabilizar la zona y evitar nuevos deslizamientos del terreno.

Entre los fallecidos se encuentra el maquinista del tren Alvia, quien, según fuentes de Renfe, “intentó frenar en los segundos previos al impacto, al percibir la invasión de la vía contraria”. Su rápida actuación habría evitado un choque frontal de mayor magnitud, aunque el golpe lateral fue suficiente para hacer que los dos primeros vagones del tren se precipitaran por el terraplén.

El presidente de Renfe expresó su “consternación y pesar” en un mensaje publicado en la red social X, en el que aseguró que la compañía colaborará “plenamente con las autoridades en la investigación para esclarecer las causas del accidente”.

Por su parte, técnicos de Adif ya han iniciado la inspección del tramo afectado, situado a la entrada de la vía 1 de la estación de Adamuz. Se revisarán los sistemas de señalización, cambio de agujas y mantenimiento de vía, aunque por el momento no se descarta ninguna hipótesis, incluida una posible avería mecánica o error de sistema.

El suceso ha generado una gran conmoción nacional, con mensajes de condolencia desde el Gobierno, comunidades autónomas y asociaciones ferroviarias. El presidente del Ejecutivo ha trasladado su solidaridad a las familias y ha anunciado que se declarará día de luto oficial en memoria de las víctimas.

Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona para retirar los restos de los trenes y restablecer la circulación ferroviaria, que permanece interrumpida entre Córdoba y Andújar. La prioridad ahora, según fuentes del Ministerio, es atender a los heridos y garantizar la seguridad estructural de la vía antes de cualquier reapertura.