Imagen de la Guardia Civil de uno de los trenes siniestrados.
Cabeza de uno de los trenes siniestrados.

El accidente ferroviario más grave de la última década en España deja 42 muertos y decenas de heridos

El accidente ‘más extraño’ en una vía recién renovada: todas las incógnitas del siniestro de Adamuz

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El grave accidente ferroviario ocurrido la tarde del domingo en Adamuz ha conmocionado a todo el país. El siniestro, que implicó a un tren Alvia de Huelva y un Iryo de alta velocidad, ha dejado al menos 42 fallecidos y más de un centenar de heridos, de los cuales 39 permanecen hospitalizados en el Hospital Reina Sofía y otros centros sanitarios andaluces.

La magnitud del choque ha llevado al Gobierno a decretar tres días de luto nacional y a activar un operativo de emergencia sin precedentes en la zona.

Según las primeras investigaciones, el accidente se produjo a las 19:39 horas del domingo, cuando el tren Iryo 6189 descarriló por causas aún desconocidas en un tramo recto de la vía. Minutos después, el Alvia 2384, que cubría la ruta entre Madrid y Huelva, impactó contra los restos del convoy siniestrado.

El resultado fue devastador pues los dos primeros vagones del Alvia quedaron completamente desintegrados, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj para recuperar cuerpos entre los amasijos de hierro.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó la existencia de varias roturas en uno de los carriles, aunque aclaró que todavía no se ha determinado si se trata de la causa o consecuencia del siniestro.

“El accidente es muy extraño, se ha producido en una recta, con una vía renovada en mayo y un tren prácticamente nuevo”, declaró en la madrugada del lunes. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), dirigida por Iñaki Barrón de Angoiti, ya ha asumido el análisis técnico del suceso, mientras un juzgado de Montoro instruye la investigación judicial.

El impacto y las víctimas del accidente en Adamuz

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, explicó que el choque entre ambos trenes fue comparable al de “un Ferrari contra un Fiat”, en referencia a la diferencia de estructura y resistencia entre los convoyes. El impacto afectó principalmente al tren Alvia, cuyos dos primeros vagones quedaron pulverizados. En el Iryo, en cambio, se registraron cinco fallecidos.

Entre las víctimas confirmadas figuran cuatro miembros de una misma familia de Punta Umbría y dos periodistas. También hay varios menores y una mujer embarazada entre los hospitalizados. En total, 122 personas fueron atendidas por los servicios sanitarios, y 12 permanecen en la UCI.

La conmoción en Huelva es absoluta, dado que la mayoría de los fallecidos procedían de esta provincia. Los Reyes de España han interrumpido su viaje a Grecia para trasladarse a Córdoba, mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, visitaron la zona del siniestro y comparecieron ante los medios en Adamuz.

Un tramo con antecedentes y dudas sobre la infraestructura

Aunque el Gobierno insiste en que la vía había sido renovada recientemente con una inversión de 700 millones de euros, fuentes del sector ferroviario recuerdan que entre 2022 y 2025 se registraron más de veinte incidencias en el tramo comprendido entre Almodóvar del Río y Ciudad Real. De hecho, en junio pasado se notificaron vibraciones anómalas en algunos trenes, lo que llevó al PP a presentar una pregunta en el Senado.

Las hipótesis apuntan a un posible fallo en una soldadura o en el bogie (eje con ruedas) del tren, aunque también se baraja un corrimiento de tierra o una rotura de aguja como posibles detonantes. Tanto Renfe como Adif descartan el error humano, dado que los sistemas de seguridad ERTMS y los protocolos de control no permitían exceso de velocidad: el Iryo circulaba a 205 km/h y el Alvia a 210 km/h, ambos dentro del límite del tramo.

Córdoba, volcada con las víctimas

En el Centro Cívico Poniente Sur, junto a la Plaza de Toros de Córdoba, se ha habilitado un punto de atención a familiares, con psicólogos y equipos de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES 061) y la Cruz Roja. Además, se han dispuesto líneas de atención telefónica para afectados: 900 101 020 (Adif) y 900 001 402 (Iryo).

Mientras tanto, la maquinaria pesada continúa levantando los vagones caídos por un talud, donde aún podrían encontrarse cuerpos. “Lo que hay allí es un amasijo de hierros”, reconoció el presidente andaluz, Juanma Moreno, visiblemente afectado.

El país entero sigue pendiente de Adamuz. La mayor tragedia ferroviaria en España en más de una década deja un reguero de dolor, interrogantes sobre la seguridad ferroviaria y una profunda herida en la memoria colectiva.