Dimite el alcalde de La Algaba tras una denuncia por acoso sexual a un menor, el PSOE habla de una 'trampa política'
Dimite el alcalde de La Algaba, Diego Manuel Agüera, tras una denuncia por presunto acoso sexual a un menor
El municipio sevillano de La Algaba vive horas convulsas tras la dimisión de su alcalde, Diego Manuel Agüera, perteneciente al Partido Socialista Obrero Español, después de conocerse una denuncia en su contra por presunto acoso sexual a un menor que ejercía como aprendiz en la Escuela Municipal de Tauromaquia de La Algaba.
El regidor comunicó su renuncia en un encuentro celebrado en el consistorio con empleados municipales, familiares y vecinos que se acercaron para mostrar su apoyo o simplemente escuchar sus explicaciones.
El abogado del ya exalcalde, Juan Silva de los Reyes, confirmó la dimisión y defendió la inocencia de su cliente, calificando la denuncia como “una maniobra política” destinada a dañar su reputación y la del propio municipio.
“El alcalde ha decidido apartarse temporalmente del cargo para no manchar el nombre de La Algaba”, declaró el letrado, asegurando que el procedimiento judicial demostrará “la manipulación” de los mensajes presentados como prueba.
Según la denuncia, el alcalde habría mantenido conversaciones con el menor a través de redes sociales, en las que presuntamente realizaba comentarios de carácter sexual, entre ellos una pregunta sobre si el joven era “activo o pasivo” y otra frase en la que lamentaba que no tuviera aún la mayoría de edad.
“Ayyy si tuvieras los 18”, habría escrito el regidor. Estos mensajes, según la acusación, forman parte de la base de la denuncia presentada ante las autoridades.
El abogado Silva ha manifestado que tales mensajes fueron “fuera de contexto” y “manipulados”, insistiendo en que el contenido filtrado a la prensa “no tiene ningún tinte penal”.
A su juicio, no encajarían en el artículo 183 ter del Código Penal, que sanciona los casos de grooming o acoso sexual en línea a menores. “No existe un delito, sino una utilización política de un asunto personal para atacar al alcalde”, sostuvo.
El defensor de Agüera ha señalado como origen de la denuncia al exdirector de la Escuela Municipal de Tauromaquia, a quien atribuye una enemistad prolongada con el exregidor.
“Es un torero fracasado que odia al alcalde y ha chantajeado al chico y a sus padres para involucrarlos en esta historia increíble”, afirmó.
En ese sentido, anunció que presentará una querella criminal por injurias, calumnias y denuncia falsa contra el denunciante y contra los supuestos responsables políticos que, según él, estarían detrás de esta operación.
¿Intento de debilitar al PSOE de La Algaba?
La defensa interpreta el caso como un intento de debilitar al PSOE en La Algaba, donde el partido obtuvo en las últimas elecciones casi 6.000 votos y doce concejales, manteniendo el poder municipal desde hace más de tres lustros.
“No han podido ganarnos en las urnas y buscan destruirnos por otros medios”, añadió Silva, comparando irónicamente el tono de la acusación con “haber hecho del alcalde un miembro de la pandilla de Jeffrey Epstein”.
Por su parte, el propio Diego Manuel Agüera ha evitado declaraciones extensas a la prensa, limitándose a expresar que su dimisión es un acto de responsabilidad y respeto hacia el municipio.
Su abogado aclaró que la renuncia es temporal y que el exalcalde podría volver a presentarse si la denuncia resulta archivada, algo que considera “muy probable”.
El caso ha generado un profundo impacto en La Algaba, donde el hasta ahora alcalde llevaba más de una década al frente del Ayuntamiento.
Su marcha abre una etapa de incertidumbre en el consistorio, aunque el PSOE local mantiene la mayoría necesaria para designar en los próximos días a un nuevo regidor.
El procedimiento judicial, aún en fase preliminar, deberá determinar la autenticidad de los mensajes y la existencia o no de delito.
Entre tanto, el abogado del exalcalde insiste en que “todo se trata de un montaje político” y que “los hechos no son ciertos ni punibles”.
“Demostraremos el odio y la manipulación que hay detrás”, finalizó Silva, defendiendo la honorabilidad de su cliente y reiterando que “la justicia pondrá las cosas en su sitio”.