Fardos de cocaína incautas por la Policía.
Diez toneladas de cocaína interceptadas.

Diez toneladas, el Guadalquivir y el 'Clan de los Balcanes', la historia oculta del mayor alijo de cocaína que iba a entrar en España

Golpe histórico al narcotráfico: diez toneladas de cocaína del clan de los Balcanes interceptadas rumbo a España

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El reciente decomiso de diez toneladas de cocaína en un buque con destino a España marca un hito sin precedentes en la lucha antidroga europea.

La operación, coordinada por la Policía Nacional y con participación de la DEA estadounidense y Europol, ha desmantelado uno de los mayores intentos de introducción de cocaína en el continente desde aguas internacionales.

El barco, el United S, con bandera de Camerún, transportaba la droga camuflada entre sacos de sal procedentes de Brasil. Su valor en el mercado negro supera los 600 millones de euros, según estimaciones policiales.

Detrás de este monumental alijo, los investigadores sitúan al Clan de los Balcanes, una red criminal transnacional formada por grupos albaneses, serbios y croatas, que en los últimos años ha consolidado su dominio sobre el tráfico de cocaína hacia Europa.

En contraposición de los tradicionales cárteles latinoamericanos, esta estructura opera como una cooperativa criminal, con ramificaciones en varios países y alianzas estratégicas con organizaciones andaluzas, turcas y gallegas.

La "Ruta Africana", el nuevo corredor del narcotráfico

El caso del United S vuelve a poner de relieve la importancia de la llamada Ruta Africana, una vía marítima utilizada por los cárteles para transportar cocaína desde Sudamérica hasta Europa a través de puertos de África Occidental, donde la droga se redistribuye hacia el norte.

Estos puntos, a menudo situados en Guinea-Bisáu, Senegal o Cabo Verde, sirven de puntos de transbordo antes de que los cargamentos sean llevados por buques nodriza o narcolanchas hacia el continente europeo.

España, y especialmente la desembocadura del Guadalquivir, se ha convertido en uno de los puntos neurálgicos de este tráfico. En las costas de Cádiz y Huelva, las organizaciones criminales locales colaboran con mafias internacionales para introducir la droga mediante embarcaciones rápidas capaces de alcanzar hasta 65 nudos de velocidad.

La Guardia Civil ha alertado de que estas redes disponen de infraestructuras logísticas y militares, con arsenales de armas de guerra como fusiles AK-47 procedentes de los conflictos balcánicos.

Una red global bajo vigilancia

El Ministerio del Interior español informó de que, además del decomiso del United S, se desarrolló una segunda operación conjunta en las provincias de Cádiz y Sevilla que concluyó con 30 detenidos y la incautación de 2,4 toneladas adicionales de cocaína, además de joyas, armas y vehículos de alta gama.

Estas operaciones son fruto de una colaboración internacional intensificada, en la que participan la Agencia Tributaria, Vigilancia Aduanera, Europol y la DEA.

El Clan de los Balcanes ha sido identificado por las autoridades europeas como una de las amenazas criminales más peligrosas para la seguridad continental. Su capacidad para mover cargamentos de varias toneladas y su dominio en la logística marítima los sitúan al nivel de los antiguos cárteles sudamericanos.

En los últimos años, sus tentáculos se han extendido desde Croacia y Serbia hasta España, Alemania y los Países Bajos.

El Guadalquivir, nuevo epicentro del tráfico de cocaína

La hidrovía andaluza, antaño asociada al contrabando de hachís, es ahora una de las rutas preferidas para el tráfico de cocaína. En operaciones recientes, las fuerzas de seguridad han intervenido toneladas de droga en localidades como Coria del Río, Isla Mayor o La Puebla del Río, donde se hallaron fusiles automáticos y guarderías custodiadas por hombres armados.

En noviembre de 2025, un tiroteo entre narcotraficantes y policías en esta última localidad dejó un agente herido, evidenciando el grado de violencia que caracteriza a estas organizaciones.

Los expertos apuntan a que la descomposición de las mafias tradicionales ha dado paso a alianzas híbridas entre clanes locales y redes internacionales como el Clan de los Balcanes, que aprovechan la experiencia militar de excombatientes del Este y la logística consolidada de los grupos andaluces. El resultado es un narcotráfico más sofisticado, violento y globalizado que ha convertido el sur de España en una de las fronteras más calientes del crimen organizado europeo.