Herramientas, armas blancas y otros elementos incautados por la Guardia Civil.
Material incautado por la Guardia Civil.

Desmantelan en Lebrija un punto de droga activo 24 horas con vigilancia y armas simuladas

Detenidos cinco vecinos de Lebrija por mantener un punto de venta de drogas activo las 24 horas

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La Guardia Civil ha detenido en Lebrija a cinco personas —cuatro hombres y una mujer de entre 31 y 52 años— acusadas de mantener activo un punto de venta de drogas operativo las 24 horas.

La investigación, desarrollada por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Lebrija, ha permitido desarticular una estructura criminal que operaba bajo un sistema de vigilancia permanente y que incluso aceptaba objetos robados como método de pago.

Los arrestados cuentan con antecedentes por delitos contra las personas, el patrimonio y la salud pública.

Según fuentes del instituto armado, el grupo había establecido una organización jerarquizada, en la que cada miembro desempeñaba un papel específico.

El objetivo era asegurar la continuidad del negocio ilícito a cualquier hora del día. Para ello, los implicados contaban con un inmueble adaptado para la actividad, dotado de puertas blindadas, cámaras de seguridad y un sistema de alerta constante frente a la presencia policial.

El acceso al punto de venta estaba estrictamente controlado. En una habitación contigua a la entrada, los denominados “centinelas” se turnaban para vigilar la llegada de clientes y posibles movimientos sospechosos.

Desde una ventana exterior, observaban la calle y, en caso de detectar patrullas, activaban el protocolo de cierre.

Una vez verificada la identidad del comprador, este era autorizado a pasar por una reja metálica hacia el interior del inmueble, donde el presunto cabecilla dirigía las transacciones.

Además de las operaciones dentro de la vivienda, otros miembros de la organización utilizaban patinetes eléctricos para distribuir la droga en diferentes puntos de la localidad, un método que les permitía movilidad rápida y discreta por las calles.

Esta red de reparto era uno de los elementos que más preocupaba a los investigadores, al facilitar la expansión del tráfico fuera del inmueble principal.

Durante la fase de explotación, en la que participaron efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de Sevilla y Madrid, con apoyo de la Policía Local de Lebrija, se practicó un registro domiciliario que permitió hallar importantes indicios de la actividad delictiva.

En el interior se incautaron diversas cantidades de estupefacientes, dinero en efectivo, básculas de precisión, cuatro catanas de grandes dimensiones y réplicas de armas de fuego, tanto cortas como largas, de aire comprimido pero indistinguibles de las reales.

Los agentes también localizaron una serie de efectos robados que la organización había aceptado como forma de pago: bicicletas, patinetes eléctricos y una minimoto de competición junior.

Todos estos objetos han sido trasladados al acuartelamiento de la Guardia Civil de Lebrija, donde permanecerán custodiados hasta ser reclamados por sus legítimos propietarios.

Tras la operación, los cinco detenidos, junto con las diligencias instruidas y el material intervenido, fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Lebrija, que decidirá sobre las medidas cautelares a aplicar.

Aumento de la delincuencia en la zona por el uso del Guadalquivir como ruta de la droga

Las autoridades advierten que el caso de Lebrija no es un hecho aislado. En los últimos años, la comarca del Bajo Guadalquivir ha registrado un incremento notable en la actividad de organizaciones narcotraficantes que utilizan el río Guadalquivir como vía de transporte de sustancias ilícitas.

Este cauce del río, que conecta zonas de interior con el litoral atlántico, se ha convertido en una ruta estratégica para el tráfico de drogas, sobre todo en el desplazamiento de hachís procedente del norte de África.

La proximidad de Lebrija a rutas secundarias y zonas de escaso control policial la ha transformado en un punto logístico que resulta muy atractivo para las redes dedicadas al menudeo y distribución local.

Fuentes de la Guardia Civil reconocen que los grupos criminales diversifican sus operaciones, estableciendo pequeños enclaves o puntos de venta para garantizar ingresos continuos y reducir el riesgo de grandes incautaciones.

Este fenómeno ha derivado en un aumento de los índices de delincuencia urbana, con robos de vehículos así como de hurtos de objetos de valor que, en muchos casos, acaban siendo utilizados como moneda de cambio en los mercados de droga.

La situación preocupa tanto a las fuerzas de seguridad como a los vecinos, que reclaman mayor presencia policial y medidas preventivas para frenar la expansión de estas redes.

Las operaciones como la desarrollada en Lebrija buscan precisamente golpear los eslabones intermedios del narcotráfico, desmantelando muchos puntos de venta así como de estructuras de distribución locales que alimentan un problema de seguridad creciente en toda la comarca.