Cauce desbordado del Miraflores.

Calles sin asfaltar y casas anegadas, la borrasca Joseph deja otra vez bajo el agua a la barriada de Vistahermosa

Inundaciones en Vistahermosa: los vecinos de Valdezorras denuncian el abandono municipal tras el desbordamiento del arroyo Miraflores

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Las intensas lluvias provocadas por la borrasca Joseph han vuelto a poner en jaque al vecindario de Vistahermosa, una pequeña urbanización que pertenece a la barriada de Valdezorras, en la frontera entre Sevilla y La Rinconada.

El agua del arroyo Miraflores, desbordado durante la madrugada de este miércoles, ha inundado varias calles y amenaza con alcanzar las distintas viviendas más próximas al cauce, reproduciendo un episodio similar al ocurrido en marzo del año pasado, de 2025.

La situación ha generado la indignación de los vecinos, que denuncian el abandono institucional y la deficiente urbanización de la zona. “La situación es tercermundista”, indican desde la asociación de vecinos, que el martes anterior acudió al Pleno del Ayuntamiento de Sevilla para reclamar actuaciones urgentes.

Si bien no pudieron intervenir durante la sesión, sí lograron reunirse con el delegado Juan de la Rosa, quien les trasladó que la urbanización del barrio está prevista, pero supeditada a una futura asignación presupuestaria.

“Pagamos por un suelo urbano pero no vivimos en un suelo urbano”, han lamentado los vecinos que ven como el peligro está a las puertas de su casa y que la lluvia no cesa, con el agravante que llevan años exigiendo la instalación de alcantarillado, asfaltado y cunetas.

Este miércoles, mientras el agua seguía ascendiendo hacia los inmuebles más próximos al arroyo, muchos vecinos de la zona trataban de contener por sus propios medios el avance de las aguas.

Calles afectadas por el desbordamiento del Miraflores

La calle Douglas, la más cercana al cauce del Miraflores, se ha convertido en el punto más afectado. Al respecto indican que: “Ha estado lloviendo toda la noche y cuando se abren las compuertas del arroyo, que viene de Carmona, nosotros nos llevamos la peor parte”.

Sin muros de contención ni red de alcantarillado, el barrio queda completamente expuesto cada vez que se registran lluvias intensas. “Hay gente incomunicada, caminos intransitables y el agua a las puertas de las casas”, han denunciado.

A falta de una respuesta inmediata de las autoridades sevillanas, los vecinos han optado por actuar por su cuenta, así se ven ejemplos como el de un vecino que ha utilizado su tractor para retirar ramas y troncos de eucaliptos que obstruían la cuneta de la calle Douglas, con el objetivo de facilitar la evacuación del agua y permitir el tránsito por la única vía de acceso al barrio. Protección Civil ya ha sido alertada, aunque la intervención en la zona sigue siendo limitada.

El problema, no obstante, no se reduce a la emergencia actual. Tras las inundaciones de 2025, el Ayuntamiento prometió una intervención estructural que finalmente se materializó en noviembre de ese año.

En esa fecha se asfaltó parte de la calle Douglas y se vertieron dos camiones de grava en las vías Carabelle y Concorde, que conectan con el Camino de los Indios. No obstante, los arreglos fueron insuficientes. “En diciembre volvió a llover y se levantó todo otra vez”, han recordado desde la asociación de vecinos. Hoy, el alquitrán está resquebrajado y los socavones se multiplican con cada episodio de lluvias.

Los vecinos insisten en que no piden privilegios, sino infraestructuras básicas. “Queremos lo mismo que tienen Aeropuerto Viejo y El Gordillo: calles alquitranadas, alcantarillado y cunetas. Solo pedimos poder salir de nuestras casas sin tener que esperar a que deje de llover”, subrayan los vecinos afectados.

Ahora mismo el barrio continúa atrapado entre la burocracia municipal y la repetición de desastres climáticos cada vez más frecuentes. Las lluvias de la borrasca Joseph han vuelto a poner de manifiesto una realidad incómoda y es que en pleno 2026, a las puertas del aeropuerto de Sevilla, aún hay zonas donde la lluvia convierte las calles en ríos y la desesperación vecinal en la única defensa posible.

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